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Ricardo Raphael

Confusiones en caso Gómez Michel

Maestro en Ciencias Políticas por el Instituto de Estudios Políticos de París, Francia. Maestría en Administración Pública por la Escuela ...

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29 de septiembre de 2014

Las versiones para explicar el secuestro y asesinato del diputado Gabriel Gómez Michel se enredan conforme los días pasan. De un lado corre la hipótesis de una posible confusión. Del otro, el fiscal de Jalisco, Luis Carlos Nájera, señala que los criminales iban detrás del legislador priísta.

Podrían ser impertinentes las declaraciones que este funcionario hizo el viernes pasado: “Vemos claramente la mano del crimen organizado … sería muy poco probable que (los delincuentes) no trajeran al menos una fotografía … son gente (los diputados) que si uno los googlea, como dicen los chavos, en internet aparecen sus fotos, o sea: es muy poco probable que haya una confusión.”

Existen no obstante otros elementos que permitirían dejar abierta la línea de investigación descartada por Nájera. El vehículo en el que se transportaba el diputado asesinado está a nombre de la esposa del líder sindical más importante de Jalisco:

Alfredo Barba Hernández. Un hombre cuya fortuna personal podría compararse a la de otros dirigentes obreros mexicanos muy ricos. (Se trata del Romero Deschamps de Occidente). Es conocida la sociedad de Barba con muchas empresas dedicadas a la maquila; durante años ha vendido protección laboral a los industriales a cambio de participar en tales negocios.

Este viejo político del PRI es padre del actual presidente municipal de Tlaquepaque, también de nombre Alfredo, y del diputado Marco Barba, quien vendió a su colega de bancada, Gabriel Gómez Michel, el vehículo donde fue secuestrado y cuya propiedad formal todavía es de su madre.

Cabe el argumento de que los delincuentes estuvieran buscando a uno de los hijos de Alfredo Barba, concretamente a Marco —quien era compañero de bancada del occiso— y no a Gómez Michel.

No me atrevería a afirmar que éste fue el móvil del atentado pero resulta información pertinente para no desestimar la tesis de la confusión. A lo anterior se suma lo que también el fiscal Nájera ha declarado: el diputado Gómez Michel no cuenta en su biografía personal con ninguna razón de peso para justificar la saña con que lo asesinaron.

En vida no se trató de un hombre rico y su familia tampoco lo es. Fue médico en la pequeña población de El Grullo, que no tiene más de 10 mil habitantes; un hombre querido porque – como personaje de las novelas de Mariano Azuela – atendía a los integrantes de su comunidad con los mejores valores del galeno. No hay elemento pues que permita suponer interés de las organizaciones criminales sobre su persona.

¿Por qué entonces descartar que el atentado hubiese tenido como destinatario a otra persona? ¿Por qué ligarlo tan rápidamente con alguna organización criminal en disputa por la geografía de Jalisco?

Estas interrogantes son pertinentes si además se asume que, antes de ser fiscal estatal, Luis Carlos Nájera fue el secretario de seguridad con el gobernador panista, Emilio González Márquez, y previamente ocupó el mismo cargo en el ayuntamiento de Guadalajara, cuando ese ex mandatario fuera alcalde de esa ciudad. Es decir que Nájera lleva nueve años al frente de áreas policiales clave, durante el mismo periodo en que —cabe mencionar— el Cartel Jalisco Nueva Generación creció de manera notable.

En este contexto no sorprende que en las oficinas de la PGR hayan caído como balde de agua fría sus especulaciones. Sobre todo porque el actual gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, había dado instrucciones para trasladar la vocería sobre el caso Gómez Michel a la Federación. En este contexto ¿por qué el fiscal compartió con la prensa sus argumentos basados en la capacidad de googlear —“como dicen los chavos”— de los presuntos criminales?

La coordinación entre el gobierno priísta de Sandoval y la fiscalía autónoma —encabezada por un cuadro próximo al PAN— deja mucho que desear.

Despedida

Cierro este artículo diciendo adiós a la sección editorial que durante más de una década hospedó con gran generosidad mis reflexiones, ideas y análisis. Me mudo a las páginas de junto donde a partir del próximo jueves haré entrega de dos colaboraciones semanales. Agradezco la confianza y la responsabilidad que este diario me ha entregado. Será un gran privilegio ser ahora considerado como columnista de EL UNIVERSAL.

 

www.ricardoraphael.com
@ricardomraphael
Periodista



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