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Editorial EL UNIVERSAL

Ataque a la soberanía

Inspiración en el interés público, responsabilidad, búsqueda de la verdad, de permanente justicia y del cumplimiento de los derechos humano ...





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06 de enero de 2014

Una investigación de este diario, que llevó todo un año verificar, revela que miembros de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y fiscales de justicia del mismo país se reunieron y negociaron en secreto con miembros de cárteles del narcotráfico en penales mexicanos, lo que detonó la violencia entre bandas criminales. Ambas oficinas estadounidenses declinaron opinar al respecto, mientras que abogados penalistas confirmaron que dicha práctica es absolutamente ilegal.

En el sexenio anterior la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico alcanzó niveles importantes. La amenaza que los criminales representan a ambos lados de la frontera hace necesarios los acercamientos y el intercambio de información. Se entiende que al ser un problema transnacional, su tratamiento sea igualmente compartido por todos los países de la cadena de mercado de los estupefacientes, desde el lugar de la producción hasta el de consumo.

Sin embargo, revelaciones como ésta suponen que la cooperación fue más allá de lo que permite la ley y los principios básicos de soberanía nacional. Quizá en un afán de atacar con toda dureza a los delincuentes se permitió este tipo de prácticas, vulnerando así el principio de libre autodeterminación de las naciones en sus propios asuntos.

No se trata de abanderar un nacionalismo trasnochado, sino de poner en su lugar principios de respeto entre naciones modernas, de acuerdo con las mejores prácticas del derecho internacional, que contempla el marco legal mundial para este tipo de acciones conjuntas.

¿Se detuvo a importantes narcotraficantes o se erradicó a niveles importantes el problema? Los hechos refieren que no; por el contrario, la violencia arreció como producto de este tipo de negociaciones.

Los responsables de la seguridad nacional y la lucha contra la criminalidad de aquel entonces tienen mucho que aclarar al respecto. ¿Se permitió a la DEA o al Departamento de Justicia operar en México?, ¿cuál era el marco jurídico para tales acciones? ¿Se permitió que además de negociar con narcos en las cárceles, los agentes extranjeros operarán libremente en el país, incluso armados?

Todo indica que al comenzar la actual administración federal la política al respecto se modificó para hacerla compatible con el derecho internacional, lo que le habría granjeado al nuevo gobierno no pocas críticas provenientes de EU. Como sea, es necesario que de deslinden responsabilidades y, de existir, hasta culpas, porque con la soberanía nacional no se juega, así sea con la mejor de las intenciones.



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