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Jorge Emilio González M.

Pequeños generadores de contaminación

Jorge Emilio González Martínez es Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad del Valle de México y Diplomado en Ecología ...

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23 de noviembre de 2013

Cuando escuchamos hablar de residuos peligrosos solemos pensar en sustancias exclusivas de fábricas, hospitales o algún otro giro industrial complejo. Pero la realidad es que cada vez es más frecuente encontrar residuos peligrosos en productos que utilizamos todos los días en nuestras actividades diarias, tales como aceites automotrices y de cocina, metales pesados, ácidos, pinturas, barnices, medicinas caducas, solventes, asbestos de muebles, navajas y agujas usadas, etcétera.

Todos estos productos representan un peligro pues se liberan en el medio ambiente y contaminan los suelos, el agua y el aire, pero sobre todo porque las cantidades liberadas y nuestra exposición a ellas son causas comprobadas de cáncer y de muchas otras enfermedades y riesgos infecciosos.

Desgraciadamente, nos hemos enfocado demasiado en atender la contaminación provocada por los grandes generadores de residuos; es decir, de aquellas industrias que son fácilmente identificables para regular y verificar que cumplen con las disposiciones ambientales vigentes, pensando que al controlar a los grandes generadores de contaminantes, podría prevenirse y reducirse la cantidad de residuos peligrosos que se liberan al medio ambiente, descuidando la atención de los pequeños y micro generadores de contaminantes.

De acuerdo con la encuesta “Protección y Conservación del medio ambiente en México” realizada en el año 2007 por The Nature Conservancy, los mexicanos tienden a responsabilizar del deterioro ambiental, en primer lugar, a la falta de acciones de todos los niveles de gobierno, pero enseguida a la ausencia de una cultura ecológica en los ciudadanos y sólo después de ello a los empresarios poco o nada escrupulosos.

La opinión pública no se equivoca en materia de residuos peligrosos, ya que 57% de los residuos peligrosos de nuestro país son responsabilidad de microgeneradores, es decir, de todas las personas que utilizamos los diversos productos tecnológicos o sustancias químicas en nuestros hogares y negocios y no tenemos ningún cuidado respecto de los lugares donde arrojamos los residuos de dichos productos.

El 35% de los residuos peligrosos que se generan en el país son responsabilidad de los pequeños generadores, es decir, de aquellos pequeños o medianos giros de negocios asociados a determinadas industrias, como son la industria manufacturera, la industria automotriz, la construcción, la industria química, médica, metalmecánica, etcétera. Y solamente 8% de los residuos peligrosos generados en este país, son responsabilidad directa de los grandes generadores de residuos.

El gran problema de esta estructura de generación de residuos peligrosos es que la legislación en materia de residuos para los pequeños generadores sólo establece una serie de trámites administrativos que no son evaluados ni revisados por la Semarnat. La legislación vigente de residuos peligrosos nos permite a todos continuar con nuestra irresponsabilidad, ya que no prevé disposiciones para que las autoridades ambientales controlen y evalúen de mejor manera a los pequeños generadores de residuos peligrosos, como sí lo hace con los grandes generadores.

Por ello, a finales de octubre de 2013 en el Senado presenté una propuesta de reforma a fin de que los pequeños generadores de residuos peligrosos estén obligados a someterse también a un plan de manejo y a presentar un informe anual a las autoridades ambientales sobre la generación de sus residuos.

Senador y fundador del Partido Verde



Editorial EL UNIVERSAL Lo que dicen los números


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