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Lydia Cacho

Pena de muerte a narcotraficantes



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07 de octubre de 2013

Dos jóvenes de Sinaloa estaban en la fábrica de metanfetaminas en la selva de Myanmar (antes Burma) en el sureste asiático. Cuando la policía antidrogas entró al laboratorio sólo estaban los dos hermanos González Villarreal y 29 kilos de matanfetamina pura, con un valor en mercado de 15 millones de dólares. Ellos declararon que sólo estaban limpiando el laboratorio. A pesar de las peticiones de clemencia fueron sentenciados a pena de muerte por ahorcamiento público. La oficina antidrogas de Myanmar tomó en cuenta en su análisis de caso los vínculos del rey de la pseudoefedrina Zhenli Ye Gon con el Cártel de Sinaloa y los crecientes lazos internacionales de los carteles mexicanos en Asia y África.

Muy cerca de Myanmar, aquí en Bali, Indonesia, Lindsay Sandiford de 56 años ha sido sentenciada a pena de muerte. Las autoridades pronto estarán preparadas para llevarla a la prisión donde atan a los narcotraficantes, les cubren los ojos y son asesinados por un escuadrón policiaco. Lindsay, apodada la narcoabuelita, llevaba consigo 10.6 kilos de cocaína pura ensamblada en la entretela de su maleta. Al llegar desde Tailandia a Bali con la droga con valor de 1.6 millones de Libras, fue arrestada en el aeropuerto de Denpasar.

Por el momento hay 40 personas extranjeras esperando su turno para ser ejecutadas por traficar droga a Indonesia. La última ejecución se llevó a cabo en 2008 y solamente el presidente puede decretar el perdón de la muerte y disminuir la sentencia a 20 años.

Sandiford explicó que los narcotraficantes la amenazaron en Tailandia con dañar a sus nietos si no llevaba la droga, pero el panel de jueces decretó en sentencia: “Esta mujer ha dañado la imagen de Bali como un destino turístico y sus acciones han debilitado la lucha de este gobierno contra el narcotráfico”.

La República de Indonesia, un bello país entre el sureste asiático y Oceanía, tiene las leyes antidrogas más severas del mundo. No es para menos, se encuentra en el histórico triangulo dorado del opio, entre Afganistán, Laos y Myanmar, que producen toneladas de opio ilegal (no fabricado para medicamentos), que es exportado a todo el mundo.

La mariguana sigue siendo la droga que más se consume en esta región por su bajo precio y accesibilidad; pero llevar mariguana, aun en dosis personal en cualquier país de esta región, es castigado hasta con 10 años de cárcel. Los extranjeros creen, equivocadamente, que la ley no será tan severa con ellos.

China y Myanmar son los dos países que más metanfetaminas producen y distribuyen en la región. China es el país que más precursores de metanfetamina envía a México, y la presencia de los carteles mexicanos, como socios compradores de estos químicos en la zona, está bien documentada.

Los fabricantes de drogas duras de Myanmar son ex militares, sacan la droga a través de la frontera con Tailandia para enviarla a sus vecinos. Yo pasé por esa ruta investigando traficantes.

Indonesia y sus paradisiacas islas llenas de turistas es un preciado destino para los narcotraficantes. La oficina de Control de Narcóticos de Indonesia reporta el aumento en el consumo de anfetaminas (ATS) y metanfetaminas (MDMA). La epidemia de VIH/SIDA en esta región sigue directamente relacionada con la inyección de derivados de opio y el intercambio de agujas entre adictos. Ya que el consumo de drogas está penado el gobierno no da facilidades, como hacen otros países, a los adictos que usan jeringas. El 76% del opio y heroína llega a Indonesia desde Afganistán y Myanmar y el 2% llega de México. Nuestro país sigue siendo el más grande productor de opio del continente americano.

México e Indonesia tuvieron importantes intercambios comerciales el año pasado por 1.2 mil millones de dólares. Ahora, con la reciente visita de Enrique Peña Nieto esta semana, han firmado acuerdos para mejorar las relaciones bilaterales y facilitar el comercio. Peña hace unos días acordó con el presidente Susilo Bambang Yudhoyono, que México colaboraría en la lucha para prevenir la evasión fiscal empresarial y el lavado de dinero en Indonesia. Un corresponsal extranjero plenamente familiarizado con la situación de ausencia de estado de derecho en México, con la fallida guerra contra el narcotráfico, la impunidad y corrupción de poderosos miembros del PRI, se preguntó cómo hará Peña para prevenir el lavado de dinero en el extranjero si en México ni siquiera lo ha intentado. Los acuerdos comerciales legales y turísticos son muy valiosos y seguramente se llevarán a cabo; pero es mejor que la autoridad de Indonesia no crea la palabra del presidente cuando de lucha anticrimen se trata.

 

@lydiacachosi
Periodista



Editorial EL UNIVERSAL Balones contra balas


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