aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Alejandra Barrales

Informe de Gobierno



ARTÍCULOS ANTERIORES


Ver todos sus artículos
29 de agosto de 2013

El 1 de septiembre marcará el inicio de una nueva etapa en la historia política de nuestro país. El Congreso recibirá el primer informe de gobierno del presidente de la república. No es que la rendición del informe sea una novedad, pero las condiciones que enmarcaron la sucesión presidencial de 2012 y que concluyó con una transición de partido en el gobierno, hacen pensar que este ejercicio debe ser diferente en forma y contenido.

Para ser realista, este tipo de ejercicios poco o nulo interés despierta en la población e, incluso, se cuestiona su utilidad. Con el paso del tiempo se le ha restado sentido e importancia al informe; pasamos de una etapa en que cedía su calidad de acto republicano a una ceremonia de adulación, a otra en que el Ejecutivo se limitó a enviar un documento al Legislativo. El que en esta ocasión el presidente asista al Congreso a entregar el documento y dirija un mensaje será un avance importante, pero mucho más si se toma el tiempo de escuchar a los representantes populares, a través de los posicionamiento de los grupos parlamentarios, que permita un debate verdadero para hacer honor a aquella frase de que en política la forma es fondo.

Igual de importante será cambiar la tónica del informe para que tenga una mayor proyección hacia la población, pues hasta hoy estos ejercicios consisten en enviar un complicado discurso a la clase política y no un mensaje claro a la ciudadanía. En suma, queremos que el informe sea un ejercicio sin solemnidades excesivas, que reivindique las relaciones entre poderes federales y redimensione su utilidad para acabar con el desinterés que se advierte. Para ello sólo basta un poco de disposición del presidente.

En cuanto al contenido, lo que al menos puede esperarse es una exposición concisa y razonable sobre las acciones emprendidas por esta administración y que la distinguen de la anterior. Cuál ha sido su sello distintivo, qué logros se han alcanzado y las acciones en curso. Sin embargo, los acontecimientos de últimos días no permiten ser muy optimista. En cuanto al contenido, salvo algunas acciones que han sido procesadas en el seno del Pacto por México, ningún avance significativo se percibe en esta administración. El cambio en la Presidencia no trajo consigo un cambio en la forma de gobernar; tal vez por inercia la actual administración ha dado continuidad a políticas y programas de la gestión pasada con resultados similares.

Otro dato que nos arroja claridad es el crecimiento de la pobreza, de 52.8 millones de mexicanos en 2010 a 53.3 millones en 2012. En el tema laboral, pese a la aprobación de una reforma en la materia, el primer semestre de este año reporta un avance muy pobre en la generación de empleos, que lejos está de satisfacer las necesidades que cada año impone la incorporación de jóvenes al mercado productivo. Será importante conocer las acciones y el mensaje hacia el sector juvenil, que además de ser mayoría poblacional en el país, fue el que de manera más ostensible cuestionó su proyecto político en el proceso electoral.

Por lo que hace al contexto en que se presenta el informe, es una oportunidad inmejorable para que el titular del Ejecutivo exponga con un lenguaje ordinario y entendible los pormenores de las reformas estructurales que ha anunciado su gobierno, cuál es su objetivo y alcances, así como los beneficios que se esperan en el corto y mediano plazo. En días próximos sabremos si también en la forma en que se rinde el informe esta administración se asemeja a la anterior o al fin veremos un cambio significativo.

 

alejandrabarralesm@gmail.com
Senadora por el PRD



ARTÍCULO ANTERIOR Informe de Gobierno
Editorial EL UNIVERSAL Solución al caso CNTE


PUBLICIDAD