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Alfonso Zárate

Acción Nacional, los trapos sucios

Alfonso Zárate Flores, director general de Grupo Consultor Interdisciplinario, S.C. (GCI), es licenciado en derecho por la Facultad de Derecho ...

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27 de junio de 2013

No portan buenas noticias los desfiguros que se exhiben en el partido de más antiguo registro, un partido de ciudadanos, no de masas, cuyo fundador se propuso llevar la ética al ejercicio de gobierno.

En la antesala del primer proceso electoral que encara Acción Nacional luego del desastre del año pasado, se libra una lucha sin cuartel en la que son ajenos la ideología y los principios; hoy la pugna se centra en los despojos del poder, lo que les quedó después de 12 años de detentar la Presidencia de la República y, en este caso, el manejo abusivo y oscuro de los cuantiosos recursos del grupo parlamentario en el Senado: más de 200 millones de pesos, sólo para este año.

Las acusaciones de uno y otro bando —calderonistas y maderistas— sólo desnudan a una clase política marrullera y ramplona, y, más allá, la profunda crisis que vive el panismo; una crisis de valores, de ideas, ideológica, electoral, de imagen, de organización y de liderazgo, como apunta uno de quienes mejor conocen a su partido, Juan Ignacio Zavala (Milenio, 23 de junio).

Las facturas y notas con las que se han comprobado los gastos de la coordinación de la bancada en el Senado, durante los ocho meses en que la condujo Ernesto Cordero, muestran el derroche, la estupidez y la sinrazón: cosméticos, accesorios para baños, servicios de tintorería… No resistieron la tentación de manejar de esa manera enormes recursos sobre los cuales no tienen que rendir cuentas a nadie.

Los miembros de la clase política, lo sabemos, están hechos de la misma pasta. Por eso es crucial disponer de las instituciones y las leyes que limiten su poder, obliguen a la transparencia y sancionen enérgicamente los desvíos.

El auditor superior de la Federación, Juan Manuel Portal, ha demandado una y otra vez dotar a la Auditoría Superior de la Federación de facultades para revisar esos gastos; pero los legisladores, que ven la paja en el ojo ajeno, se resisten a modificar un statu quo que les permite continuar los abusos.

Lo que le ocurre al PAN, este pleito vulgar, es bochornoso, y seguramente afectará su desempeño electoral. Pero el descrédito no empezó ayer. Una vez en el gobierno (lo mismo en los municipios que en los estados y en la Federación), la mayoría de los panistas en cargos públicos le fallaron a los electores, a los fundadores y a tantos panistas de gran estatura moral.

La pareja presidencial (Fox y la señora Marta) debutó con el toallagate, que fue seguido por las revelaciones del tráfico de influencias de “los muchachos Bribiesca” y la frivolidad e ineptitud del gobierno de los “súper gerentes”. Con Felipe Calderón, el gabinete se llenó con los cercanos y leales, muchos de ellos notoriamente incapaces, que entregaron al final del sexenio un país mucho más vulnerable ante el poder de las bandas criminales y descompuesto en diversas áreas de la administración pública. Por lo demás, tampoco resistieron la tentación de enriquecerse.

El compromiso ético que acompañó por décadas al panismo se extravió conforme fue ganando posiciones de poder. Pero si hoy son los panistas quienes están en el foco de la atención, es imperativo volver la vista hacia el manejo, igualmente oscuro e inescrupuloso, en los grupos parlamentarios del PRI y el PRD. La manera en que los coordinadores y sus “burbujas” derrochan recursos de los contribuyentes es política, jurídica y éticamente reprobable. Sorprende más el caso de los legisladores de “izquierda” y el aburguesamiento que exhiben, con cargo al erario, en los lugares más lujosos y caros de México y el extranjero.

Lo más duro para los panistas de cepa, militantes con la convicción de construir una patria justa y ordenada, es que no se percibe salida en el horizonte. Luis Felipe Bravo Mena, ex jefe nacional del PAN, no duda en calificar este momento de doloroso y vergonzoso, por lo que demanda pedir perdón al ciudadano y poner en marcha una rectificación a fondo. Pero ¿dónde están figuras con el prestigio y el capital político para llamar a la reinvención del partido?

@alfonsozarate

Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario



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