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John Bailey

Poder ¿para qué?

Dirige el Proyecto México en la Escuela de Servicio Exterior de la Universidad de Georgetown. De 1980 a 1990 fue director del seminario sobre ...





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16 de abril de 2013

El viernes pasado el Instituto México del Wilson Center fue sede de la presentación de un libro del dr. Luis Rubio y dos paneles con expertos mexicanos, un especialista en política y el otro en seguridad. El momento es significativo porque vino después de los primeros 100 días del gobierno de Enrique Peña Nieto y precede a la visita de Estado que el presidente Barack Obama realizará a México a principios del mes entrante. Aquellos que siguen lo que ocurre en México están tratando de decifrar a la administración de Peña Nieto, especialmente en el contexto en el que influyentes medios cono The Washington Post y The Economist están publicando historias positivas acerca del nuevo gobierno.

Lo importante son las opiniones creadas por el libro y el evento. Éstas influirán la conversación acerca de México en un momento en que la reforma migratoria y el control de armas son prioridad en la agenda de Estados Unidos. Afortunadamente, ambos, el libro y el evento, están disponibles en internet, así que usted puede formar sus propias percepciones.

Para mí, la lectura del libro del dr. Rubio: "México importa: el cambio en México y sus impactos en Estados Unidos" es como tomar un café con un tío muy sabio. Él dice, en efecto, que hay algunas claves para comprender la incompleta transición democrática mexicana y por qué la naturaleza de la transición presenta obstáculos para lograr el verdadero potencial del país en el desarrollo económico y político. Él dibuja tablas y diagramas en servilletas y relaciona anécdotas personales para ayudarlo a usted a captar el análisis. Es conciso y accesible a la audiencia de Estados unidos.

Algunas de mis impresiones acerca del libro: México está bajo una dinámica de cambio y los viejos estereotipos no le son útiles. La transición democrática está incompleta porque logró elecciones libres y transparentes, y destruyó la hegemonía del PRI, pero piezas importantes del viejo régimen sobrevivieron en formas que obstaculizan el camino al desarrollo. Los ejemplos incluyen a los poderes fácticos de los gobernadores, algunos grandes sindicatos y varios oligopolios empresariales. Otros ejemplos incluyen viejas actitudes que complican la gobernanza y el persistente problema de las instituciones débiles. Pero la debilidad institucional puede también impulsar el tipo correcto de liderazgo político para lograr un cambio positivo. México enfrenta desafíos importantes en un punto de inflexión donde una trayectoria positiva es posible. Los mexicanos saben esto en su mayoría, pero es importante que lo sepan también los estadounidenses.

Estos temas y otros fueron tratados por los panelistas el viernes pasado. Consideré interesante la pregunta "Poder, ¿para qué?" Los panelistas dibujaron a Peña Nieto como inteligente, astuto y un político disciplinado. La base de su poder es el Estado de México, entidad con una amplia representatividad en el Congreso. Cultivó apoyo desde grupos sociales y económicos variados y su partido controla el ámbito gubernamental. Colocó a gente cercana en los niveles secundarios de la burocracia, donde la sustancia es manejada. Y ha tenido amplio éxito en marcar el paso de la agenda mediática. Pero mientras Peña Nieto construye poder en la Presidencia, necesitará construir coaliciones en el Congreso para pasar su agenda de reformas. Después viene la tarea aun más difícil de implementar las reformas.

Así que la pregunta es: ¿qué quiere realmente el presidente Peña Nieto y qué puede lograr en verdad? ¿Sus iniciativas en educación y telecomunicaciones ganan momentum y trazan el camino hacia una reforma hacendaria y otra energética? ¿O la resistencia creada por las primeras dos reformas absorverá la atención del gobierno y estorbará un futuro cambio? En todo esto habrá que ver si el presidente contruye las coaliciones necesarias en el Congreso y los estados para poder aprobar e implementar las reformas que ayudarían a México a acelerar su trayectoria.

Nosotros los politólogos solemos poner a las instituciones y las estructuras económicas en el centro de los análisis. Pero los puntos clave del liderazgo presidencial es la variable importante. El libro y el panel argumentan que el poder está ahí, ya sea como imagen o realidad. Pero dejaron la pregunta: poder ¿para qué?


Director del Proyecto México en la U. de Georgetown



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