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Ernesto López Portillo

El auditor policial federal espera aprobación

Ernesto López Portillo Vargas nació en la Ciudad de México el 30 de septiembre de 1968. Es fundador y Director Ejecutivo del Instituto para ...

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28 de noviembre de 2012

El cierre de la Secretaría de Seguridad Pública federal debe ser adecuadamente dimensionado. Al parecer, el principal problema identificado fue el margen de autogobierno alcanzado desde la dependencia a cargo de García Luna, quien hizo de la secretaría a su cargo una ínsula policial y política. Las evidencias públicas de esto relevan la necesidad de mayor argumentación. Termina el sexenio con una confrontación pública entre esa secretaría, la PGR y la Marina, cada una usando sus medios de comunicación afines para desacreditar a la otra en torno al caso Tres Marías. Más claro ni el agua: gabinete fracturado de principio a fin. Y tal fractura es, primero, responsabilidad directa de Calderón. Habría que reconstruir a profundidad el sexenio para descifrar el rol de los actores involucrados en esta fractura que se coloca en el trasfondo del escandaloso fracaso en seguridad.

La justificación de la iniciativa legal que regresa la seguridad pública a la Secretaría de Gobernación no incluye argumentos de fondo. Se lee una propuesta de reorganización para asegurar la eficacia en el ejercicio de gobierno; no se lee, en cambio, análisis alguno sobre las consecuencias de la operación de la Secretaría de Seguridad Pública federal y la manera en que éstas abonan en contra de dicha eficacia. Algunos analistas han escrito que el Congreso debe apoyar al Ejecutivo entrante, sin mayor trámite, para organizar su gobierno como mejor la parezca (de hecho, la reforma propuesta ya avanzó). El problema es que tal postura coloca al Congreso en condición de gestor de trámites y de esa manera inhabilita su rol de contrapeso y fiscalización del Poder Ejecutivo. ¿El Ejecutivo federal entrante concluye que el más costoso proyecto en seguridad en la historia del país debe cerrar sus puertas para ser rediseñado y el Congreso no debe preguntar mayor cosa? Bajo tal escenario, nos quedamos sin una crítica a lo hecho en la iniciativa legal y sin filtros de control de la racionalidad programática y financiera desde el Congreso. Es, sin duda, la mejor ruta para evadir la rendición de cuentas, ni más ni menos.

Por increíble que parezca, todavía hay quienes no quieren ver las evidencias disponibles de los problemas estructurales en la Policía Federal. Estoy seguro de que en muchos casos no se ven estos problemas porque en el fondo se tiene una expectativa marginal respecto a la policía o simplemente no se tiene ninguna. En realidad, la Policía Federal está lejos de la salud propia de una operación policial al servicio de la gente. El primer y más básico estándar a cumplir por parte de una institución policial en democracia es la creación de un sistema disciplinario accesible, ágil, profesional y transparente, de cara al ciudadano. Es la prueba de fuego de cualquiera de esas instituciones y la inmensa mayoría de ellas en México y el mundo no logra superarla. Cuando en la policía está vigente aquel dicho según el cual “la ropa sucia se lava en casa” no habrá poder humano que garantice el control de la legalidad de sus actos, fenómeno que, a la luz de múltiples testimonios, la investigación empírica y la información periodística disponible, está vigente en la Policía Federal.

Comenté al equipo de transición de Peña Nieto que el verdadero diagnóstico de la Policía Federal no estaba en las normas, sino en la relación entre las normas y las prácticas que la gobiernan. Argumenté que los desvíos en las prácticas policiales son posibles cuando el mando lo permite y que la experiencia mundial enseña que la única manera de evitarlo es diseñar un equilibrio de controles internos y externos. Justo lo mismo dije a García Luna cuando dirigía la AFI y nuevamente al inicio del sexenio de Calderón. Ubicada en la Secretaría de Gobernación o no, la Policía Federal no saneará sin el apoyo de controles externos. Por eso es urgente la aprobación de la iniciativa que crea el auditor especial de las policías federales, misma que ya está en el Senado.

 

@ErnestoLPV
Director del Insyde



Editorial EL UNIVERSAL Acuerdos para México


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