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Editorial EL UNIVERSAL

Acción conjunta contra el narco

Inspiración en el interés público, responsabilidad, búsqueda de la verdad, de permanente justicia y del cumplimiento de los derechos humano ...





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02 de agosto de 2012

De manera no muy aparatosa, 20 países de diversos continentes participan en conjunto en el financiamiento y operación de 22 proyectos para el combate al delito en los países centrales de América, por medio de la llamada Estrategia de Seguridad de Centroamérica (ESCA).

Hasta el momento se han comprometido 500 millones de dólares, modestos en función del tamaño del negocio criminal en la región, pero importantes por lo que significan en cuanto a que es un esfuerzo político de verdadera coordinación multinacional, para hacer frente a un flagelo común que no conoce fronteras.

Hasta ahora el combate a bandas internacionales del crimen organizado, principalmente ligadas al narcotráfico, se ha reducido a esfuerzos aislados de cada país, lo que ha resultado ineficaz. Estados Unidos apoya financiera y logísticamente a las naciones de la región, pero igualmente a través de esfuerzos heroicos aunque unitarios, concentrados en el combate militar y policiaco de las bandas. El Plan Colombia o la Iniciativa Mérida son ejemplo de lo anterior.

Mucho se ha insistido en que la lucha contra el crimen transnacional requiere no sólo esfuerzos militares, sino también de inteligencia civil y financiera, de mucha cooperación entre corporaciones, de acciones de prevención del consumo, y que abarquen toda la cadena de los mercados ilícitos, desde la producción hasta el consumo. La ESCA es el primer esfuerzo en tal sentido.

Se da acaso de manera tardía, cuando las mafias de narcotraficantes han infectado por completo a Centroamérica, pese a las advertencias de que ello habría de suceder. Se da cuando Guatemala tiene un grave problema de seguridad por la presencia de criminales como Los Zetas, que los han orillado a aplicar estados de excepción en algunas zonas de su territorio; que Honduras ya no sólo se tiene que preocupar por sus bandas de “maras”, sino también por los narcos mexicanos que los invaden; que Costa Rica ha perdido su tradicional tranquilidad; o que Nicaragua ha detectado lavado de dinero en su sistema financiero por más de mil millones de dólares.

Aun así, siempre será mejor emprender acciones conjuntas, inteligentes y multidisciplinarias, antes que perpetuar el autismo global que nos ha traído a estos niveles de violencia y zozobra. Sólo juntos se podrá ir mejorando la situación y se podrá vulnerar a los delincuentes.



Editorial EL UNIVERSAL Un balance de la seguridad


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