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Nouhad Mahmoud

Nueva crisis en Sudán



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12 de mayo de 2012

nouhad47@yahoo.com

El Consejo de Seguridad, actuando de conformidad con el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, adoptó el 2 de mayo del presente, unánimemente, la Resolución 2046 (2012) sobre la reciente situación en Sudán. Llama a un cese inmediato a los combates entre Sudán y Sudán del Sur y a reanudar las negociaciones bajo los auspicios de la Unión Africana, para llegar a un acuerdo en los temas de las disputas dentro de un periodo de tres meses.

La resolución amenaza a las partes con sanciones en caso de no acatarla.

La más reciente crisis estalló con la repentina invasión de Sudán del Sur de la región de Hajlij en Sudán. Fue una sorpresa para el gobierno sudanés y para la Comunidad Internacional. Hajlij no es una de las cuatro zonas en disputa entre los dos países. Pertenece a Sudán y representa la mitad de su producción de petróleo. El gobierno de Jouba ha heredado tres cuartos de los campos de petróleo en el gran Sudán. Sin embargo, tiene que utilizar los oleoductos a través de Sudán para exportar el producto de esta materia estratégica.

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó en ese entonces el ataque sin provocación y llamó a Sudán del Sur a retirar sus fuerzas armadas y a Sudán a detener sus ataques aéreos contra el sur.

La división de Sudán después de un largo periodo de guerras internas dentro de este rico y prometedor territorio no parece traer paz y estabilidad al pueblo sudanés en ninguna de las dos partes de las nuevas fronteras. Los sudaneses se han sentido siempre el blanco de hegemónico Occidente.

El presidente Omar Hassan Ahmad Al-Bashir dijo a su pueblo que él no espera ningún castigo a la agresión de sus vecinos, ni por parte del Consejo de Seguridad, ni de los Estados Unidos. Los sudaneses creen que por más de cuatro décadas, el sionismo internacional ha sido el elemento que está detrás de la mayoría de sus problemas con el sur.

Fue sorprendente e intrigante, en este contexto, el anuncio de Israel, en un momento del reciente conflicto, sobre su disposición a participar en cualquier fuerza de las Naciones Unidas para separar a las dos partes beligerantes.

Sudán es el típico ejemplo de un país en vías de desarrollo, que ha sido víctima de la gran ambición del Occidente, debido a la riqueza de sus recursos naturales… pero otro jugador muy importante se está haciendo presente, y bastante fortalecido… China, que ha desarrollado una impresionante red de relaciones políticas y económicas con los países africanos. China tiene una posición bien plantada tanto con Sudán como con Sudán del Sur, del cual su presidente, Salva Kiir, visitó Beijing la última semana de abril.

Estados Unidos está tratando de evitar una guerra total en Sudán. El presidente Barack Obama se dirigió a ambos países, llamándolos al cese de las hostilidades, e instándolos a recurrir a las negociaciones para resolver sus problemas; este llamado fue reflejado en la Resolución adoptada por el Consejo de Seguridad. La postura sudanesa es pedirle a Sudán del Sur a apegarse al acuerdo previo entre los dos países y dejar de apoyar a los insurgentes contra Jartum en el sur de Kardefan y en el Nilo Azul…

Esta crisis sudanesa trajo incalculables tragedias en las vidas de miles de familias e individuos en ambos lados de las fronteras.

Quinientos mil sudaneses del sur viviendo en el norte y los sudaneses del norte viviendo en el Sur, sintieron de manera impactante el peso de la separación de los dos países por primera vez.

Hoy, son tratados como extranjeros en la tierra que creían su país. Este problema fue incluido en la Resolución 2046 (de este año). Todos los esfuerzos, tanto a nivel regional como internacional, se encuentran dirigidos a poner fin a esta continua tragedia de Sudán, que está agregando miseria y muerte en ambos lados de la nueva frontera, entre dos de las naciones más empobrecidas. Esperemos que en esta ocasión, seamos testigos de un cambio concreto del curso dramático, hasta el momento, de los acontecimientos.

El autor fue embajador de Líbano en México de 1999 a 2011.



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