23 años del PRD y debate

Presidente nacional del PRD. Nació el 1 de octubre de 1953 en Empalme, Sonora. Licenciado en SociologÃa por la Universida
Más de Jesús Zambrano Grijalva
El pasado sábado 5 de mayo se cumplieron 23 años del llamamiento a la construcción del Partido de la Revolución Democrática. En 1989 hicimos esta convocatoria en medio de la adversidad, después de haber sido despojados del triunfo electoral en 1988, teniendo a nuestras espaldas el hostigamiento y la represión del gobierno de Carlos Salinas.
Entonces nuestros detractores señalaron que era una contradicción que un partido pudiese plantearse una revolución democrática. Transcurrió poco tiempo para que los acontecimientos nos dieran la razón, en noviembre de ese año, con la caída del Muro de Berlín y de los regímenes autoritarios en Europa del Este, el mundo comprendió que en los últimos años del siglo XX, la mayor fuerza transformadora era la democracia, que el poder se encontraba en el voto ciudadano y en la posibilidad de que la sociedad eligiera libremente a sus gobernantes.
Del 6 de julio de 1988 al 5 de mayo de 1989, las fuerzas agrupadas en el Frente Democrático Nacional que apoyamos la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas a la Presidencia asumimos una decisión fundamental para el futuro de nuestro país. No sucumbimos a la tentación de la violencia, como había sido una tradición de los movimientos de oposición político-electorales en nuestro país, por el contrario, apostamos por la construcción de un partido político.
Nuestro partido es el resultado del trabajo de mujeres y hombres que revolucionaron su tiempo; el heredero de reivindicaciones históricas, la voz de movimientos sociales en pos de un país más justo, igualitario, solidario y humano. También representa la unidad de las fuerzas de izquierda.
Hace apenas dos décadas, la izquierda era solamente testimonial o incluso clandestina. Con la creación del PRD, la izquierda y las posiciones progresistas ganaremos la Presidencia de la República y el gobierno del Distrito Federal; disputaremos los gobiernos estatales y municipales, y avanzaremos en nuestra representación en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República.
El objetivo fundamental del PRD es el beneficio de la gente. Nuestra propuesta, la que en cada plaza explican y defienden nuestros candidatos señala que no bastan los programas del gobierno federal o de los gobernadores; nosotros impulsamos un cambio profundo del modelo de desarrollo, desde una perspectiva social donde los programas sean derechos y no dádivas del gobernante en turno.
Estamos en contra de cualquier regresión en nuestras libertades y en la pluralidad de nuestra democracia. Por eso, lejos de pedir la disminución de diputados, estamos por el progreso de las instituciones políticas del Estado mexicano; por los derechos plenos para los ciudadanos del Distrito Federal; por la democratización de los medios de comunicación, para que nunca más un empresario pueda regatearle a una institución como el IFE la transmisión de un debate.
Particularmente, en este aniversario, el PRD reafirmó su compromiso con los jóvenes y las mujeres. Con los jóvenes para garantizar su derecho a la educación, al trabajo, a la cultura, a la salud, al deporte, al esparcimiento y a la recreación. El cambio verdadero sólo es posible con una perspectiva de género y de paridad, por eso la promoción, defensa y garantía del ejercicio pleno de los derechos de las mujeres son indispensables.
El pasado 6 de mayo fue el primer debate entre los cuatro candidatos a la Presidencia. Nuestro candidato, Andrés Manuel López Obrador, no sólo demostró que es la mejor opción para conducir a nuestro país en los momentos difíciles por los que atraviesa, por su liderazgo, entereza, honestidad y capacidad de gobierno, sino que también ganará la elección del próximo primero de julio, impidiendo el retroceso priísta a lo largo y ancho del territorio nacional.
Al igual que en el DF, con nuestro candidato Miguel Ángel Mancera, México será un país para todos, una república con esperanza, de vanguardia, de libertades, de tolerancia, de estabilidad económica, de igualdad de oportunidades, de seguridad, de derechos, de progreso. Tendremos un México pintado de amarillo.
Veo el futuro con optimismo, porque a pesar de la situación de gravedad que vive el país y de los esfuerzos desesperados de nuestros detractores, uno por permanecer y el otro por regresar, hoy el Partido de la Revolución Democrática es un partido unido, fuerte, en pie de lucha y dispuesto a seguir trabajando en beneficio de nuestra nación.
Presidente nacional del PRD


