aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Alfonso Zárate

Walmart, su plan de negocios

Alfonso Zárate Flores, director general de Grupo Consultor Interdisciplinario, S.C. (GCI), es licenciado en derecho por la Facult

Más de Alfonso Zárate



ARTÍCULOS ANTERIORES

03 de mayo de 2012

No hay modo, nadie puede hacer una enorme fortuna sin hacer harina a los demás: Malfalda

La publicación, en The New York Times, de un reportaje que denuncia sobornos multimillonarios de Walmart “invertidos” en romper nudos gordianos de la burocracia o en resolver impedimentos medioambientales a su desarrollo vertiginoso en el mercado mexicano, ha concentrado la atención de muchos analistas.

El nuevo escándalo (cuya revelación viene, otra vez, del exterior) nos muestra al menos que la alternancia no afectó seriamente el carácter sistémico de la corrupción y que son absolutamente inútiles —a más de onerosas— las instancias gubernamentales responsables de prevenir, detectar y, en su caso, sancionar la corrupción en altas o medianas esferas de los gobiernos federal, estatal y municipal.

Hace poco conocimos otra investigación que, como ésta, surgió en Estados Unidos sobre los sobornos a Néstor Moreno, un funcionario de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dirigida entonces por el laureado Alfredo Elías que nada supo.

Para “taparle el ojo al macho” Walmart anuncia la creación de un puesto ejecutivo encargado de prevenir esas prácticas. Parece tomadura de pelo. No es creíble que se puedan distraer recursos de ese tamaño para sobornos (24 millones de dólares), sin el conocimiento y aprobación del presidente de la firma, en ese momento Eduardo Castro-Wright —ascendido por sus “méritos en campaña”—, del vicepresidente de finanzas, de los auditores internos y externos y de altos funcionarios en las oficinas centrales en EU. Más bien parece que estamos ante un plan de negocios diseñado desde las más altas esferas de la mayor cadena minorista en México y el mundo.

Y hasta ahora no conocemos los nombres y los cargos de los funcionarios en México que torcieron las normas a cambio de pagos ilegales. Como de costumbre, las autoridades responsables de investigar apostarán al olvido colectivo o a que un nuevo escándalo tape el que está en curso.

La alternancia, lo mismo a nivel municipal que estatal y federal, no alteró las prácticas corruptas del funcionariado. Ningún partido tiene la exclusividad de la corrupción… ni de la decencia. Son muchos los funcionarios federales, municipales y estatales que lucran arreglando licitaciones a modo, cambiando usos de suelo, extraviando expedientes, “haciéndose de la vista gorda”... Por desgracia, estas prácticas afectan también a empresas que sí operan conforme a la ley y son responsables socialmente: grandes inversiones productivas que podrían generar muchos empleos en distintas regiones del país se frenan ante los intentos de extorsión de alcaldes y otras autoridades menores de ciudades importantes.

La corrupción, uno de los peores males de la cultura mexicana, le cuesta mucho al país y tiene innumerables facetas; allí está el incendio, presumiblemente intencional, de grandes extensiones de bosques en Jalisco. En el DF, la colonia Ampliación Granada (“Nuevo Polanco”) ha sufrido en los últimos años un proceso de saturación que está generando serios trastornos. En esa zona, en la que a lo largo del siglo pasado se asentaron fábricas y bodegas, hoy se levantan complejos urbanos —el más significativo, el Centro Carso— que comprenden miles de departamentos y comercios que reclaman agua, drenaje, estacionamientos, vialidades… Pero mientras avanza la decisión de atiborrar de edificios la zona, para el lucro de los desarrolladores inmobiliarios, no se percibe la mínima exigencia de las autoridades del gobierno del Distrito Federal para que dejen espacios suficientes para jardines, accesos, servicios…

Y está el crecimiento de restaurantes y fondas, sobre todo en las colonias Condesa, Polanco, Roma y Cuauhtémoc, que no cumplen con los más elementales requisitos reglamentarios, contribuyen a generar elevados niveles de contaminación vehicular y hacen a los vecinos padecer las arbitrariedades de los acomodadores que tapan sus cocheras.

Walmart seguirá vendiendo en grande y mostrando los altos costos de los precios bajos: aplastar competidores, imponer a trabajadores términos laborales contrarios a la ley (sus mecanismos para impedir la asociación sindical son gangsteriles) y exprimir a sus proveedores con condiciones que muchas veces los llevan a la quiebra; seguirá creciendo sin importarle los daños al ambiente. Es la lógica depredadora y abusiva de muchos de los más grandes negocios que luego pretenden lavarse la cara con limosnas.

 

@alfonsozarate
Presidente de Grupo Consultor Interdisciplinario



ARTÍCULO ANTERIOR Walmart, su plan de negocios
Editorial EL UNIVERSAL Matar a un periodista


PUBLICIDAD