aviso-oportuno.com.mx

Suscrbase por internet o llame al 5237-0800




Emilio Álvarez Icaza L.

Ley de víctmas: a medio camino y con esperanzas

Emilio Álvarez Icaza Longoria. Es defensor de derechos humanos, sociólogo (UNAM) y maestro en Ciencias Sociales (Flacso-México)

Más de Emilio Álvarez Icaza L.



ARTÍCULOS ANTERIORES

27 de abril de 2012

La palabra empeñada se cumplió. El Senado de la República aprobó por unanimidad la Ley General de Víctimas después de que en las Comisiones de Gobernación, Justicia y Estudios Legislativos Segunda se aprobara también por unanimidad el respectivo dictamen. Lo que dijeron los senadores de la Ley de Víctimas en el Castillo de Chapultepec en el diálogo sostenido con el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) se volvió realidad, para bien de las víctimas y para bien de todo México.

Las distintas fracciones parlamentarias representadas en el Senado expresaron así el reconocimiento de la situación crítica que vive México y que se agudizó dramáticamente en la administración del presidente Felipe Calderón. Así es, las deficiencias y debilidades del aparato de justicia se agudizaron, en parte, como consecuencia de la forma en que se llevó a cabo la guerra contra la delincuencia. Si las víctimas sufrían ya maltrato e impunidad, con la dimensión que ha tomado la violencia en los últimos años, la situación actualmente es mucho peor para ellas.

Resulta por demás paradigmático que casi al mismo tiempo que se aprobó la Ley de General de Víctimas en la Cámara de Senadores, el presidente Calderón presentó varios protocolos en materia de seguridad para las fuerzas federales. Qué bueno que ya contamos con esos instrumentos, pero honestamente llegan tarde. La Cámara de Diputados recibió ya la minuta del Senado y si bien hay conciencia del poco tiempo que le resta al periodo ordinario de sesiones (termina el 30 de abril), e incluso molestia en San Lázaro porque la Cámara alta haya dejado tan poco margen, afortunadamente las distintas fracciones parlamentarias han manifestado que este es un tema prioritario. Una representación del MPJD se ha dado a la tarea de encontrarse con todos los coordinadores parlamentarios, así como con la Presidenta de la Junta de Coordinación Política y el Presidente de la Mesa Directiva. Afortunadamente, en todas las reuniones los representantes populares han manifestado su interés en que esta ley salga adelante, pues claros del poco tiempo restante, también están ciertos de la necesidad, urgencia y pertinencia de este ordenamiento.

Se han expresado ya señales contundentes de ese interés, por ejemplo: la minuta del Senado sólo se remitió a la Comisión de Justicia para su dictaminación; de hecho, quien preside esta comisión, el diputado Humberto Benítez Treviño, fue uno de los principales promotores de este tema, presentó hace dos años una iniciativa en esta materia (que se retomó en el Senado), y ha expresado en repetidas ocasiones a las víctimas su voluntad de sacar adelante esta iniciativa “A mi no me tienen que convencer… tenemos que ajustar el derecho a la realidad y es innegable la urgencia de esta ley… yo voy a proponer que la minuta se apruebe en sus términos y esta ley va a salir gracias a la tenacidad del diputado Francisco Rojas, coordinador priísta en esa Cámara”. La Comisión de Presupuesto trabajó de manera acelerada para emitir la opinión del impacto presupuestal de esta ley y contribuir así a que el dictamen pueda presentarse al pleno de en San Lázaro.

Durante estos días se han dado múltiples reuniones de víctimas con legisladores, todos han retomado lo platicado en Chapultepec y todos han escuchado los demoledores testimonios de las víctimas, las que una y otra vez reiteran que no sólo hablan por ellas, sino por las miles que no están ahí presentes y de la urgencia de que se apruebe en la Cámara de Diputados la Ley General de Víctimas.

Al momento de escribir estas líneas no había aún una última definición, pero sí la confianza en la palabra de los diputados de que la Ley General de Víctimas se va a aprobar. Esta legislatura no sólo cerrará con broche de oro, sino que dará a México la oportunidad de construir respuestas democráticas y de Estado a uno de los más grandes desafíos de nuestro tiempo.

 

Defensor de los derechos humanos



PUBLICIDAD