aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Empresa | Alberto Barranco

Autogol de Hoteles Intercontinental

Periodista, cronista de la Ciudad de México, hombre de letras y, al mismo,tiempo profesional de la economía. Analiza en la radio y en la pren ...

Más de Alberto Barranco



COLUMNAS ANTERIORES


Ver más columnas
En lo que podría representar un balazo en el pie para sus directivos, la cadena de hoteles Intercontinental está demandando por presuntos malos manejos al ex director general de la instancia promotora Presidente Club de Viajes, Gustavo Ripol, a quien se destituyó hace algunas semanas.

Miércoles 03 de junio de 2015

El problema es que éste lo integra una sociedad en la que la cadena hotelera tiene el 60% de las acciones, con la novedad de que en la etapa investigada la encabezaba el propio presidente de ésta, Ángel Lozada Moreno.

Más aún, participaban en el Consejo de Administración el actual presidente del club, Braulio Antonio Arsuaga Lozada, así como Federico Bernardo de Quiroz González.

Se diría, pues, que éste no realizó con atingencia su tarea.

El acusado y el ex director general de Fonatur John McCarthy son socios minoristas de Presidente Club de Viajes.

Su participación es de 40%.

La sociedad entre Hoteles Presidente y la Operadora Internacional de Propiedad Fraccional se pactó el 29 de abril de 2004, con el objetivo de que los clientes que se inscribieran a un programa tendrían derecho a noches-cuarto adicionales en seis de los hoteles de la cadena.

El primer Consejo de Administración lo presidía Gordon Frederick Vibery McEwan, entonces director general de la cadena hotelera, además de Ignacio Toussaint Manrique y Ricardo Fuentes Huerta, todos ellos representantes de ésta.

Bajo su mandato, el 30 de junio de 2004 se firmó un contrato marco con Presidente Club de Viajes para promocionar y comercializar un programa denominado The Club at Presidente, cuya administración, dirección y conducción la llevarían los socios minoritarios.

La lógica apuntaba a que Gustavo Ripol había creado la estrategia y McCarthy tenía una larga experiencia en el ramo.

En el contrato se pactó una obligación solidaria de los hoteles Presidente para dar el servicio a los miembros del programa por 30 años.

El hecho es que en el 2008 la empresa hotelera cambió su Consejo de Administración, nombrando ahora como sus representantes en la sociedad a los señores Ángel Lozada Moreno, Braulio Antonio Arsuaga Lozada y Federico Bernardo de Quiroz González.

El primero, decíamos, quedó como presidente. Las fricciones se iniciaron hace unos meses, lo que provocó una reunión entre las partes, en la que Ripol y McCarthy plantearon comprar la parte mayoritaria.

La oferta fue de 30 millones de pesos, ofreciendo en paralelo que se extinguiría la obligación solidaria con los socios del club, pactada a 30 años, al migrarse el programa a otra cadena hotelera.

Más aún, a petición de la contraparte, se solicitó una opinión del prestigiado despacho Chevez, Ruiz y Zamarripa para evaluar los efectos fiscales de la operación, dictaminando que ésta beneficiaria al Grupo Presidente.

La posibilidad, sin embargo, se quedó en el aire.

Se diría que la cadena quería todo el negocio sin cubrir el monto de la participación de la contraparte.

En esa ruta, tras tres intentos de sacar de la jugada a Ripol, en una asamblea de socios se designó el 20 de febrero como presidente ejecutivo de la sociedad a Daniel Camargo, con la obligación de que el primero le rindiera cuentas.

El asunto llegó a los tribunales.

Lo grave del caso es que en el intermedio, bajo la gestión de Camargo, Presidente Club de Viajes perdió ventas por varios millones de pesos.

En el marco, además, se bajó la calidad de dos de los hoteles que participan en la promoción, es decir, Presidente Intercontinental de Puerto Vallarta y el de los Cabos, catalogados como cinco estrellas.

Su razón social son ahora Best Day Puerto Vallarta y Holliday Inn Los Cabos.

Autogol.

Balance general. Tradicionalmente afín a la causa oficial, con la que colaboró como funcionario durante el gobierno salinista, el presidente del Consejo Mexicano de Negocios, Claudio X. González, encabeza una ola de denuestos contra el gobierno ante la decisión de suspender indefinidamente el programa de evaluación de maestros previsto por la reforma educativa.

En la presión se exige al Legislativo interponer una controversia constitucional ante lo que se califica de desacato a un mandato previsto en la propia Carta Magna.

La ira, secundada por el Consejo Coordinador Empresarial, apunta a que el gobierno cedió a un chantaje de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación vía la amenaza de veto electoral.

Los obuses apuntan a la Secretaría de Gobernación.

Lo cierto es que el mandato que coloca en la picota al secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, es la gota que derramó el vaso de la ira empresarial.

Más deterioro económico. A contrapelo del optimismo gubernamental que habla de un México idílico, los pronósticos de crecimiento económico del país para este año siguen a la baja.

Los 25 especialistas consultados por el Banco de México ajustaron su expectativa de 2.88% a 2.66%, lo que implicaría que éste sería otro año perdido, el tercero al hilo.

La exposición de motivos habla de la inseguridad pública, la caída dramática no solo en el precio sino en la producción petrolera, además de la debacle del mercado externo.

Parte del deterioro lo origina el retraso del gobierno en el pago de facturas a proveedores, lo que mantiene paralizadas a miles de empresas.

La explicación en ventanilla habla de la virulencia del recorte presupuestal.

Existen dependencias que acumulan tres meses en blanco.

Díaz Álvarez la libra. El Séptimo Tribunal Colegiado Penal revocó una negativa de amparo que había dictado el juez décimo primero de Distrito de Amparo Penal del DF, José Alfonso Montalvo Martínez, ante una solicitud del segundo socio en importancia de Oceanografía, Martín Díaz Álvarez.

Éste huyó del país en junio del año pasado tras firmar su renuncia como presidente de la Caja Libertad de Querétaro.

De acuerdo con el presidente de la contratista de Pemex, Amado Yáñez, Díaz Álvarez fue el cerebro de la operación crediticia con Banamex que derivó en un escándalo al comprobarse que parte de las garantías de factoraje eran falsas.

Los préstamos fueron por cinco mil 234 millones.

Recuperan los Sada. Perdida una parte de sus acciones en aval de la reestructura de su deuda pactada para salir de un concurso mercantil al que acudió por iniciativa propia, la familia Sada González sigue en proceso de recuperación del capital de Vitro.

Ayer adquirió un segundo paquete de siete millones 250 mil valores que representan el 1.5% del capital.

Con este la reversa llega ya al 10%.

La principal fabricante de vidrio en México acaba de vender su división de envases, aunque conservando la parte más sofisticada.

albertobarrancochavarria0@gmail.com



Comenta la Nota
PUBLICIDAD