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Bucareli | Jacobo Zabludovsky

Soccer en Cuba

Periodista y licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México. Inició sus actividades period ...

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Lunes 01 de junio de 2015

Mañana se juega la copa de la diplomacia futbolística entre el Cosmos de Nueva York y la Selección de Cuba. Eso me trajo a La Habana.

Es la cuarta ocasión en que ESPN, una compañía internacional prestigiada por su información deportiva, me llama para realizar reportajes que nada tienen que ver con el deporte. Han sido contratos para un solo evento cada vez, que no afectan mi exclusividad con Radio Centro. La radio y la televisión son medios periodísticos muy distintos y disfruto ambos: la radio de manera permanente, todos los días, la televisión de modo esporádico, de vez en cuando.

Nos pusimos a prueba en Londres con los Juegos Olímpicos de 2012. Fuimos dos veces a Brasil: para la Copa Confederaciones y luego el Mundial de Futbol. En las tres hemos colaborado Heriberto Murrieta y yo, como lo hacemos hoy en Cuba, experiencia que me ha permitido aprender y disfrutar el profesionalismo del joven cronista cuya brillante carrera he visto desde su inicio. En las tres ocasiones fui invitado por José Ramón Fernández a su programa. Le agradezco su generosidad y paciencia ante mi torpeza con el balón.

En algunos gestos lo noté decidido a sacarme tarjeta roja.

El encuentro será en el estadio Pedro Marrero, con cupo para 28 mil personas. Hasta hoy seguían haciéndose labores de mejoría de las instalaciones ante la trascendencia internacional del encuentro que va más allá del ámbito deportivo y, según observadores de la política mundial, equivale al principio del fin del bloqueo económico que durante medio siglo ha afectado a Cuba y Estados Unidos.

Choca de pronto que sea de soccer y no de beisbol un episodio tan notable en la accidentada vida diplomática de los dos países. Aquí lo que se juega es “la pelota”, el deporte más estadounidense que hay, pero así sonríe la historia.

Dos recuerdos relacionados con el beisbol me reciben en Cuba cada vez que llego, después de la primera, cuando, avisado por don Abraham Bitar, que con don Alfonso de Icaza dirigían El Redondel, nos recibió un cronista de la pelota, el más famoso de la isla en ese 1954: Cuco Conde. No acabamos de presentarnos esposas y varones cuando ya nos habían cambiado hotel, reservado mesa en La Zaragozana, alabado en el Tropicana “a una mulatita que empieza, dijo Cuco, llamada Olga Guillot”, cenado otra vez en La Bodeguita del Medio para terminar muertos más de alegría que de cansancio en el Floridita ante cuatro daiquirís.

La segunda fue el 26 de julio de 1959, seis meses después del triunfo de Fidel Castro, primer aniversario en el poder del movimiento que inició la revolución, día de fiesta en Cuba con una enorme cereza en el pastel: juego de pelota entre los equipos de Fidel y Camilo Cienfuegos. Antes de cantarse el primer strike dicen que dijo Camilo: “Yo contra Fidel ni en la pelota” y se cambió de equipo. Así me lo contaron. Punto.

El poder del deporte está ampliamente probado cuando se usa para romper barreras. Hace casi medio siglo Richard Nixon usó las llaves del ping pong para abrir las puertas de la China comunista y comenzó una nueva época en el mundo.

En el Cosmos de Nueva York juega Raúl González, ex capitán del Real Madrid, según El País de España. “Walter Benítez, entrenador de la selección cubana, admite ahora que ‘celebrar este partido es un sueño’. ‘Hay mucha expectativa en toda Cuba’, comentó, a la vez que explicó en un acto celebrado en Nueva York que aceptó enseguida la invitación de Giovanni Savarese. ‘El Cosmos es una institución mucho más grande de lo que pensaba. Los jugadores están muy ilusionados por jugar con deportistas como Raúl. Será una experiencia muy grande’.

“Seamus O’Brien, presidente del Cosmos, ve el equipo como ‘un embajador natural’ para Estados Unidos. Cuando se celebre el encuentro, el club habrá visitado un total de 42 países. Ningún otro en la liga estadounidense se le acerca. ‘Soñamos grande’, dijo en la presentación. Sin entrar en cuestiones políticas, dijo que espera que este encuentro ‘sirva para inspirar otros’ y contribuya a ‘mejorar las relaciones’ entre los dos países. ‘Siempre he creído en el poder del deporte para romper barreras’.

“Antonio Garcés, de la Asociación Cubana de Futbol, valoró la semana pasada que este será un ‘gran paso’ en el proceso de normalización de las relaciones entre los dos países. El encuentro será, además, muy beneficioso para la selección, que se medirá con el Cosmos antes de los encuentros del 8 y 16 de junio en el marco de la eliminatoria para la copa del mundo de 2018 en Rusia. ‘Será una excelente preparación’, señaló.

“‘Esperamos que el amistoso os ayude a preparar al equipo de cara a la copa del mundo’, le respondió Giovanni Saverse, antes de inmortalizar el evento con la entrega de un balón del equipo”.



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