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Política Zoom | Ricardo Raphael

Cohecho: el otro costado de la corrupción

Periodista, académico y escritor. Profesor afiliado a la División de Administración Pública y Coordinador de la maestría en periodismo en ...

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    La denuncia que se hace en contra de los empresarios chuecos tiende a ser escasa y casi nunca implica consecuencias

    Jueves 23 de abril de 2015

    Definición de ingenuo: persona creyente de que la sola aprobación de una ley terminará con la corrupción.

    Los mexicanos somos adultos y estamos vacunados por la experiencia. No podemos engañarnos con el pensamiento mágico que quisiera ver surgir mañana mismo un país más honesto gracias al Sistema Anticorrupción, recién aprobado por el Congreso mexicano.

    La reforma a 14 artículos de la Constitución es apenas el momento cero de una larga lucha que se librará en el territorio de las instituciones.

    Los limites y controles que el Estado impone son clave, pero igual lo seguirá siendo el repudio social frente a los comportamientos inadecuados. Es fundamental que la sociedad no baje la guardia a la hora de denunciar la corrupción. Nada sería más equivocado que dar un paso atrás en la exhibición de actos ilegales porque ahora el país ostenta una nueva regulación.

    Se nos ha vuelto común acusar en público a los funcionarios y a los políticos que todos los días se enriquecen por obra del conflicto de interés, el desvío de fondos, el fraude y otras expresiones detestables.

    Sin embargo, no sucede lo mismo con respecto al otro lado de la corrupción: el cohecho que se ejerce por los privados. Se trata de quienes con carretadas grandes de privilegio y dinero sobornan, compran y obtienen favores ilegales de la autoridad.

    “El sector privado mexicano ha sido parte del problema”, afirmó recientemente Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial.

    En efecto, la denuncia que se hace en contra de los empresarios chuecos tiende a ser escasa y casi nunca implica consecuencias.

    El caso Oceanografía fue un escándalo grande que confirma la regla de la impunidad ligada a los actos de cohecho.

    También de la época de los empresarios favorecidos por el panismo se halla el expediente Enciclomedia, un proyecto fracasado que implicó 20 mil millones de pesos tirados a la basura.

    ¿Dónde están hoy esos proveedores enriquecidos impúdicamente por Enciclomedia? ¿Qué hace hoy José Antonio Sánchez, cabeza de la empresa Mainbit, acusada de incumplimiento por la SEP?

    Para ilustrar el argumento vale la pena contar la historia: entre 2006 y 2012 el señor Sánchez, conocido entre sus amigos como El Pollo, volvió a ganar concursos multimillonarios en el SAT, el IMSS, el INE y otras instituciones del Estado.

    Poco antes de concluir el sexenio de Felipe Calderón obtuvo el contrato para fabricar, por dos años, los pasaportes que llevan el sello de la Secretaría de Relaciones Exteriores; y ya durante la administración de Enrique Peña Nieto, le entregaron un negocio de más de 10 millones de dólares para que surtiera de programas y equipo de computo a la Secretaría de Gobernación.

    Sánchez y su empresa Mainbit coleccionan dos cosas: conectes dentro del gobierno —no importa olor, color o sabor— y sanciones por parte de la autoridad que suele reclamarle incumplimiento.

    Fueron amigos suyos los parientes de Marta Sahagún y Vicente Fox. Logró consolidar influencia durante el mandato de Felipe Calderón. Ahora la prensa registra a Luis Maccise, amigo próximo del presidente Peña Nieto, como su aliado en los negocios con el actual gobierno.

    Hay indicios de que su capacidad para cohechar funcionarios continúa tan vigente como hace quince años: esta semana José Antonio Sánchez participa en una nueva licitación para fabricar los pasaportes que los mexicanos habremos de utilizar durante la próxima década. Es público que, al menos en precio, Mainbit va a la cabeza.

    ZOOM: Como dice mi amigo Adalberto Palma, de poco sirve castigar al funcionario que se corrompe si no se persigue también al empresario que lo cohecha.

    www.ricardoraphael.com
    @ricardomraphael



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