aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Detrás de la Noticia | Ricardo Rocha

Candidatos de cuarta

Ricardo Rocha ha sido redactor, reportero, corresponsal de guerra, productor y conductor de programas.

En 1977 cubrió por dos meses la ...

Más de Ricardo Rocha



COLUMNAS ANTERIORES


Ver más columnas

Miércoles 25 de marzo de 2015

Y algunos de quinta o sexta. Es que los partidos políticos en México, son una vergüenza universal. Ni a cuál irle. Sobre todo ahora que están presentando sus listas oficiales de candidatos ante el Instituto Nacional Electoral.

A ver: en ningún partido político mexicano importa ya la ideología. ¿Cuál? ¿Cuáles? Todos son grandes negocios. Agencias de colocaciones. Donde privan no las capacidades, sino los intereses, el cuatismo, las complicidades, los intercambios de favores y las fortunas acumuladas y robadas al erario público. Tan sólo dos preguntas: ¿Sabe usted de algún partido político que haya buscado en la academia o en algún premio nacional de economía o ciencias sociales o en listas de estudiantes destacados a alguno de sus candidatos? ¿Conoce usted a un ex funcionario, ex diputado o ex senador ya no digo pobre, sino de clase media?

Lo grave es que los partidos y sus candidatos no sólo se denigran a sí mismos, sino también a la política. En pocos años nos han hecho perder la fe en la democracia como forma de gobierno. Y todavía más grave es que se enriquecen con recursos gigantescos que provienen de los bolsillos de todos nosotros. Así que tenemos un pueblo pobre y partidos muy ricos. No me diga que no son escandalosos los presupuestos de cientos de millones que una ley que ellos mismos hicieron a conveniencia les asigna para que hagan lo que se les pegue la gana. Incluido el hecho de violar esa misma ley, como lo ha perpetrado ahora el Verde Ecologista, para quien ha sido muy buen negocio pagar multas menores en comparación a su presupuesto, a cambio de sacar ventaja de una ilegal y marrullera campaña anticipada que ni el INE ni el Trife se decidieron a contener. Y que de hecho, ha trastocado ya la equidad en el proceso que culmina el 7 de junio.

Pero los otros no son ni de lejos ejemplos de democracia. El aliado de los verdes, el PRI, es la más acabada muestra de una aceitada maquinaria de nepotismo, complicidades, oportunismo y pago de facturas. Un repaso a los nombres es más que suficiente; ahí están los lazos familiares y corporativos.

En el PAN, no figura nadie que no le rece o haya rezado a San Gustavo Madero o a su corte celestial. Todo son arreglos interesados o búsquedas ominosas como la del seudoperredista y cuestionadísimo ex gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca, quien ahora será candidato panista a la alcaldía de Acapulco.

Hace poco en Iguala me contaron que José Luis Abarca pidió hace tres años una reunión con el Comité Directivo Estatal del PRD para ser su candidato a presidente municipal de Iguala; reunión a la que llegó con un abultado portafolio. Cuando le dijeron que no, por falta de antecedentes izquierdosos, les enseñó el contenido —varios millones en billetes de a mil— por lo que alguno de los dirigentes exclamó: “¡Haberlo dicho antes, don José Luis; ahora sí se le nota el perfil de luchador social!”. Y por si hicieran falta ejemplos de cómo se las gastan nuestros progresistas oficiales, basten sus listas de candidatos en el DF: hermanos, primos, esposas y novias de no más de cinco familias.

Y no están mejor el resto de los partidos, donde siguen dominando los corruptos, los chapulines y los convenencieros. Por eso la duda ofende: ¿de verdad tenemos los partidos y candidatos que nos merecemos?

Periodista.
ddn_rocha@hotmail.com



Comenta la Nota
PUBLICIDAD