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Detrás de la Noticia | Ricardo Rocha

Desbarajuste de izquierdas

Ricardo Rocha ha sido redactor, reportero, corresponsal de guerra, productor y conductor de programas.

En 1977 cubrió por dos meses la ...

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El escandaloso asunto de la Línea 12 será nada frente a las revelaciones explosivas que sobre Ebrard se harán próximamente

Miércoles 18 de febrero de 2015

Desde luego que no hay una sola. Tenemos en cambio cuatro partidos —PRD, PT, MC y ahora Morena— que así se ostentan. El problema es que ninguno representa a cabalidad los ideales de aquello que idealmente llamamos izquierda: gobierno de las mayorías, justicia social, igualdad de oportunidades y, en su concepción más moderna, generación de riqueza a partir de la pobreza.

Lo que hay es una feroz disputa de esos izquierdosos por el pastel de un electorado que ha rechazado por igual los gobiernos priístas y panistas recientes con sus cargas de ineficiencia y corrupción; que además producen cada día más pobres y más muertos. Pero nada de esos temas sustanciales importan. Primero están las vendettas, los grupos, los grupúsculos, las sumas y restas, las postulaciones y las negociaciones para ver quién va primero o quién mejor ya no va.

El caso Guerrero es ilustrativo: luego del golpe demoledor de Iguala-Abarca-Ayotzinapa y sin convencer a nadie, el mejor posicionado, Armando Ríos Pitter, declina la candidatura perredista al gobierno del estado porque se niega a negociar con Ángel Aguirre, defenestrado gobernador con licencia; pocos días después y a pesar del brutal embate federal contra Aguirre, familia y funcionarios socios, El Jaguar sigue en las mismas e insiste en el retiro; se abre la puerta para la contienda entre el senador Sofío Ramírez y la ex secretaria Beatriz Mojica, ambos ahijados políticos del supuestamente debilitado Aguirre. Ahora, la señora Mojica habrá de enfrentar a un PAN que no existe, pero sobre todo a un PRI que está de vuelta con un candidato como Héctor Astudillo quien, si aprendió de la derrota de 2011, puede regresar Guerrero al partido en el poder convenciendo a un electorado guerrerense harto de dos gobiernos perredistas fallidos y sangrientos. Sus posibilidades aumentan si se considera que Morena, de López Obrador, se vio obligado a desistir de su candidato original, el impresentable Lázaro Masón, secretario de Salud con Aguirre y pastor político de José Luis Abarca y María de los Angeles Pineda, los terroríficos virreyes de Iguala, actualmente presos. Al candidato forzado de última hora, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, no se le ve posibilidad alguna.

Otro ejemplo del caos se produjo este fin de semana en el Consejo Nacional perredista, donde Los Chuchos de Nueva Izquierda se agandallaron la mayoría de las candidaturas a diputaciones de mayoría relativa y de representación proporcional. Fuera de las codiciadas listas quedaron dirigentes supuestamente fuertes como René Bejarano de IDN. Pero “la nota” fue el rechazo a Marcelo Ebrard, ex jefe de Gobierno y supuestamente figura importante del perredismo. Según su líder nacional, Carlos Navarrete, no se le excluyó, sino que simple y llanamente ninguna de las corrientes quiso postularlo. Extraoficialmente se sabe que el escandaloso asunto de la Línea 12 será nada frente a las revelaciones explosivas que sobre Ebrard se harán próximamente. Versión que, de confirmarse, no sólo agravaría la situación del ex jefe de Gobierno, sino que salpicaría al partido que lo postulase. Será por ello que también los de Morena se han apresurado a decir que ellos ya están completos. Así que, también en la izquierda, hay cuchillos largos. Por supuesto que sí.

Periodista.
ddn_rocha@hotmail.com



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