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Itinerario Político | Ricardo Alemán

AMLO: Presuntas ligas con el crimen organizado

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato. Ha trabaj ...

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Domingo 01 de febrero de 2015

Por menos de lo que documentamos hoy, más de un político o gobernante habría caído en desgracia. Sin embargo, existen políticos impermeables al escándalo mediático e impunes a la corrupción que convocan.

Y el mejor ejemplo de esa casta política es Andrés Manuel López Obrador, el mesiánico líder que a pesar de convertir en estandarte la mentira y el engaño —o acaso por eso—, se mantiene como adalid de la superioridad moral y ética.

Y la prueba son Gustavo Ponce —secretario de Finanzas y protagonista de los videoescándalos—, y René Bejarano, el mítico señor de las ligas. Queda claro que AMLO convirtió la corrupción de su gobierno en virtud persecutoria.

Por eso la pregunta. ¿También podrá resbalar las evidencias de sus vínculos con el crimen organizado?

 

ABARCA Y AMLO. El escándalo de José Luis Abarca, el ex alcalde de Iguala, y su esposa, tiene un ADN 100% lopista. Y es que AMLO catapultó a Abarca a la política, gracias a Lázaro Mazón. Sí, también participaron Los Chuchos, pero el motor principal fue AMLO. Más aún, la esposa de Abarca sería candidata de Morena a la alcaldía de Iguala, no del PRD.

¿Y qué pasó a casi cinco meses? De risa, la tragedia de Iguala casi tumba al gobierno de Peña Nieto; provocó la peor crisis en el gobierno federal mientras López Obrador se salió del escándalo. Habilidoso se sacudió el estiércol y lo lanzó al gobierno de Peña Nieto.

Hace dos meses todo estaba listo para que Ricardo Gallardo Cardona, alcalde de Soledad de Graciano Sánchez, San Luis Potosí, se convirtiera en candidato de Morena al gobierno estatal. El grupo de Los Chuchos sabía las pillerías de Gallardo y lo denunciaron ante la PGR.

Frente a la denuncia AMLO se quedó callado, mientras el estiércol de un alcalde ladrón salpicaba al PRD, partido que lo había denunciado. En meses, Gallardo Cardona robó 200 millones de pesos. Hoy la PGR lo mantiene en prisión acusado de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

En 2005 —días de gloria de AMLO—, también dio su bendición a Juan Ignacio García Zalvidea, hoy ex alcalde de Benito Juárez, Quintana Roo y reconocido pillo apodado El Chacho. En su gestión robó a manos llenas y fue preso por peculado y presuntos vínculos con narcotraficantes. Robó 125 millones de pesos, de los que pagó 97 para salir libre en diciembre de 2006. AMLO calificó la detención como “una canallada”.

También en Quintana Roo AMLO impulsó a Greg Sánchez a alcalde de Benito Juárez, Cancún. Sánchez fue detenido en 2010 por vínculos con el Cártel de los Beltrán Leyva y Los Zetas. En 2013, y luego de presiones políticas, Greg salió libre, dejó el PRD y se fue al PT, argumentando “El PT es la verdadera izquierda, la alternativa, el partido que siempre ha arropado a Andrés Manuel López Obrador, que siempre ha estado con Greg Sánchez luchando hombro con hombro”.

 

LOS OTROS ABARCA. Otro caso en Quintana Roo es el de Marco Antonio, El Puma, Mejía López, director del penal del municipio de Benito Juárez. En abril de 2008 El Puma fue detenido por presuntos vínculos con Los Zetas. ¿Y qué relación mantienen Mejía López y AMLO? El Puma formó parte del gobierno de López Obrador en el DF, como titular de la Subdirección Operativa y de Servicios. En 2006 fue nombrado coordinador de seguridad en la campaña presidencial del tabasqueño.

Más tarde, en septiembre de 2008, mientras El Puma era director del penal, entregó la concesión de alimentos a Rafael Marín Mollinedo, también cercano colaborador de AMLO en el GDF. El “negocito” se hizo a petición de Nicolás Mollinedo, el mítico chofer de AMLO. El penal de Cancún fue una mina de oro, con el aval de AMLO. Cuando estalló el escándalo de los vínculos con Los Zetas, López no dijo ni pio. Se sacudió el escándalo.

El 23 de septiembre de 2010, la bancada lopezobradorista presentó al primer narcodiputado mexicano, Julio César Godoy. Con la ayuda del fiel Alejandro Encinas, Godoy tomó posesión de su curul en San Lázaro y con ello garantizó impunidad. Nadie culpó a AMLO de lo que fue una venganza contra Felipe Calderón.

En mayo de 2013, cuatro maestros de la criminal CNTE fueron detenidos por su presunta participación en el secuestro de dos niños oaxaqueños. Los dizque maestros secuestraban para financiar la guerrilla del EPR. ¿Y qué pasó? Según la prensa oaxaqueña, Morena y sus aliados de la CNTE realizaron numerosas manifestaciones para exigir la liberación de los cuatro delincuentes.

 

HOY, IMPUNIDAD LOPISTA. Hace días, Miguel Ángel Almaraz salió de prisión. ¿Y eso a quién le importa? Resulta que Almaraz era líder del PRD en Tamaulipas y llegó al cargo luego de coordinar la campaña de AMLO en 2006. Almaraz fue preso en 2009 por encabezar una banda vinculada a Los Zetas, dedicada al robo y tráfico de gasolina.

Es curioso que el 2 de febrero de 2006, militantes del PRD acusaron a Almaraz de pertenecer a Los Zetas. En la prensa local se consigna que financió parte de la campaña del PRD y de AMLO con dinero criminal. Durante su discurso —el 2 de febrero—, “el candidato pidió a los inconformes bajar las mantas en las que se acusaba de corrupto al líder estatal” e ignoró los reclamos. En 2007 la prensa local documentó que Almaraz habría lavado dinero en las campañas del PRD.

El 28 de enero de 2015 Morena hizo precandidato a diputado federal a Lorenzo Lavariega Arista, señalado de vínculos con un presunto operador de la delincuencia organizada. Lavariega fue alcalde de Santa María Huatulco, Oaxaca, entre 2011 y 2013, y, durante su gobierno, nombró director de Seguridad a su primo Jorge Lavariega y, como subdirector, a Fernando Ayala.

Más tarde, en 2013, Jorge Lavariega y Fernando Ayala fueron detenidos como presuntos responsables del asesinato de 15 jóvenes quienes, según las versiones, fueron entregados por el director de Seguridad Pública —Jorge Lavariega—, de Huatulco a integrantes de un grupo delictivo de Los Beltrán Leyva. En días recientes, como sucedió en el caso de Abarca, AMLO recibió advertencias del vínculo criminal de Lavariega. Sin embargo, fiel a su costumbre, AMLO descalificó las acusaciones y acusó al PRI de enviar a quienes protestaban.

El pasado viernes, José Contreras, de La Razón, documentó los vínculos de AMLO con Alfonso Miranda Gallegos, tío de Santiago Mazari Miranda, alías El Carrete, jefe de Los Rojos. ¿Y? ¡No pasa nada!

¿A quien importan las ligas de AMLO con mafias criminales? ¿Y los acuciosos corresponsales extranjeros?

 

www.ricardoaleman.com.mx
twitter: @ricardoalemanmx



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