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Por los estadios del mundo | Inés Sainz

¡A la conquista del Super Bowl!

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En la edición XLIX, inédito para ambas franquicias, el espectáculo está más que garantizado el 1 de febrero

Martes 20 de enero de 2015

Está decidido, este año tendremos un Super Bowl simple y sencillamente espectacular. Seahawks y Patriots dejaron atrás el difícil camino de la temporada y caminan firmes a tomar el vuelo que los llevará a su cita con el destino.

El primero quiere refrendarse como campeón de la NFL, mientras que el segundo quiere apoderarse del Vince Lombardi de la mano de su guía y experimentado líder Tom Brady. El espectáculo está completamente garantizado, pues si en los juegos de playoffs disfrutamos de espectaculares jugadas que nos pusieron al borde de los nervios, imaginen lo que estos dos equipos nos tendrán preparado para el gran día. Hablemos de los protagonistas.

Si bien Russell Wilson y compañía no dieron su mejor juego de la campaña en la final de la Nacional ante los Packers, tuvieron la paciencia para remontar y aprovechar las desatenciones de su rival, mismo que vio cómo el juego se le iba de las manos al transcurrir los últimos minutos del último cuarto, y siendo víctima de graves errores que al final, ante la incredulidad de la afición, los dejaron fuera de toda posibilidad.

Una asombrosa cosecha de 15 puntos en los últimos dos minutos del partido no debe dejar de aplaudirse. El quarterback de Seattle despertó justo a tiempo para liderar a los suyos y contagiar al asombroso Marshawn Lynch, que antes del medio tiempo había brillado por su ausencia. Los Seahawks dieron una estupenda lección de cómo se debe defender un título, no en vano están ya arriba en las puestas de la ‘ciudad del pecado’.

Atención porque si Russell Wilson sale vencedor, haría historia al ganarle a los dos mejores pasadores de la NFL en los últimos 10 años en el Juego Grande, además de que ello le abriría la posibilidad de una extensión de contrato estratosférica en el offseason —se habla incluso de que se estaría jugando con Andrew Luck el título al QB mejor pagado—.

Del otro están los Patriots, que más que una final de conferencia, dio la impresión de que disfrutaron de un día de campo al pasarle por encima a los Colts. Eficacia, astucia, inteligencia y fuerza son las palabras que caracterizan a uno de los hombres detrás del éxito: Tom Brady; el mariscal de campo que dejó atrás la leyenda de John Elway al tener, en su posición, la mayor cantidad de apariciones en un Súper Tazón (seis); el que igualará al tackle Mike Lodish con seis juegos por el Lombardi —mayor número tomando en cuenta cualquier posición—; el que quiere situarse junto a figuras como Joe Montana y Terry Bradshaw como los más ganadores en un Super Bowl con cuatro; el QB que impone y que sabe cómo ejercer presión sobre el rival y que guio a su equipo para propinarle la derrota más grande en la final de la Conferencia Americana (7-45) desde 1991, cuando Bills venció 51-3 a los Raiders. No obstante, en su contra está el no haber ganado un Súper Tazón desde el 2004, por lo que ahora tiene en sus manos tal vez una oportunidad irrepetible.

Duelo de poder, de liderazgo y de imponer condiciones, pero que no debe compararse con el antecedente entre ellos que se remonta a dos años atrás, cuando Seattle logró venir de atrás y vencer por un punto, 24-23, a Brady y compañía. El del próximo 1 de febrero será un Super Bowl inédito entre ambas franquicias. ¿Quién es su favorito? A mí me parece que estará realmente equilibrado, aunque la experiencia de Tom Brady podría pesar a favor de Nueva Inglaterra, aunque eso mismo dije el año pasado de Manning y los Potros de Denver, y fueron borrados.

deportes@eluniversal.com.mx



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