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Bucareli | Jacobo Zabludovsky

¿De cuál fumaron?

Periodista y licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México. Inició sus actividades period ...

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Lunes 30 de septiembre de 2013

El miércoles pasado media plana pagada en periódicos de circulación nacional revela el paraíso en que vivimos los mexicanos.

En medio de una crisis de la estructura jurídica y económica de México, cuando se discuten simultáneamente iniciativas de leyes sobre educación pública, política, finanzas y destino de nuestro petróleo, según el plan presidencial de transformar al país, para bien o para mal, en 120 días, de los cuales han transcurrido 40; cuando el mal tiempo en todas las costas deja más de 200 heridos y desaparecidos, 100 mil familias sin hogar, incalculables campesinos sin cosechas ni tierras que se agregan al 60% de miserables y la convicción de que se habrían evitado daños humanos y materiales si no hubiera sido por la ineptitud y el importamadrismo de funcionarios públicos obligados a avisar a los ciudadanos, la corrupción de cómplices en obras públicas deficientes o construidas en lugares prohibidos y la impunidad que protege a los culpables; cuando maestros disidentes y ninguneados se manifiestan en las calles y plazas públicas y cuando, en fin, la economía de por sí frágil muestra grietas que la publicidad mentirosa y sin límites no es capaz de ocultar, un grupo de personas y personajes públicos un anuncio carísimo que nadie sabe quien pagó, para tratar un asunto equivalente a buscar el sexo de los ángeles, tan inoportuno que parece táctica de distracción ante los desafíos que nublan con dudas y preocupaciones el futuro de los mexicanos.

Nada de lo resumido en el farragoso párrafo anterior distrae de su empeño a quienes desde hace algunas semanas extrajeron de su sombrero de magos el conejo de la marihuana, contentos como si vinieran del estreno de La Cucaracha, himno de quienes se las truenan. “Los firmantes, ciudadanos preocupados...” piden: “…la plena despenalización del consumo de la marihuana… éstas son nuestras razones”.

1.- De los presos en cárceles federales “…solo el 58.7 están vinculados a la marihuana”.

2.- “El riesgo de volverse adicto la marihuana entre quienes la usan es del 11%... en el Servicio Médico Forense sólo el 7% de los cuerpos con análisis toxicológicos positivos habían consumido marihuana… en los Servicios de Urgencias sólo el 10% es por la marihuana”.

3.- “La despenalización reduciría las rentas del narcotráfico…” …porque bajaría el precio de la droga, o sea, que estaría al alcance de más consumidores.

4.- “En 20 estados de la Unión Americana (formada por 50 estados y un DF más un estado asociado y territorios dependientes en el Caribe, pero esto no lo dicen) está permitido el uso medicinal de la marihuana, en dos el uso recreativo”.

5.- “Cada uno debe ser libre para consumir lo que desee…”.

6.- “La ciudad de México es buena opción para iniciar un cambio en la materia… con miras a una regulación más completa en su futuro”.

Si suponemos que el autor del texto todavía no es marihuano debemos atribuir a otros factores sus faltas gramaticales y el que las cifras y argumentos que aporta para legalizar la producción, venta y consumo de la marihuana parezcan a favor de lo contrario: de mantener su prohibición y advertir del peligro de dejar su uso a las leyes de la oferta y la demanda. Por ejemplo: los porcentajes de presos y delincuentes marihuanos son pavorosos, aunque para disfrazar la realidad se comparen con los de consumidores de alcohol o drogas duras. Sin la marihuana la mayoría de esos criminales no habría delinquido. Sus asesinatos les parecen pocos. Pregúntenles a las viudas y huérfanos de los muertitos. Pocas veces he leído una argumentación tan inteligente contra la cannabis sativa; convence de la necesidad de mantenerla lo más lejos posible del comercio normal y aumentar las penas a quien la siembra, cosecha y vende hasta quien contamina el cine con olor a petate quemado.

Lamento hallar entre los firmantes amigos que admiro y respeto. Pocos en la lista, para decir la verdad. No me explico cómo se dejaron llevar al baile, indigno hasta del Salón México donde la morelense sin semilla se fumaba más que los Delicados sin filtro. Habría que averiguar, como con la reforma petrolera, a quién beneficia y así sabremos quién la promueve. No va a faltar quien le adjudique al presidente Lázaro Cárdenas haber permitido a los consorcios internacionales de la marihuana aportar su capital y know how para hacernos más felices.

Parece una broma del travieso creador de las balmoriadas que hicieron la delicia de los capitalinos hace cien años. Para mí fue la segunda sonrisa del día, después de Trino. Gracias por eso.

Y la pregunta obligada: ¿alguno de la lista se dejaría sacar la muela por un dentista marihuano?



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