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Empresa | Alberto Barranco

Se ampara Cemex por “Mary Nour”

Periodista, cronista de la Ciudad de México, hombre de letras y, al mismo, tiempo profesional de la economía. Analiza en la radio y en la pr ...

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Derivado el caso “Mary Nour”, es decir, la fallida incursión de un barco-silo griego de bandera panameña para vender a nuestro país 27 mil toneladas de cemento ruso, con una multa simbólica de 10.2 millones de pesos impuesta por la Comisión Federal de Competencia, hete aquí que Cementos Mexicanos acaba de lograr un amparo para eludirla
Martes 18 de junio de 2013

La protección de la ley, bajo la modalidad de suspensión provisional, la concedió la juez quinto de Distrito en Materia Administrativa, Rafaela Fonseca, tras una solicitud de la firma hegemónica encabezada por Lorenzo Zambrano.

El caso podría ventilar su último round de una pelea que lleva ya nueve años en el ring, en la Suprema Corte de Justicia, dados los alegatos de inconstitucionalidad de seis de los artículos de la Ley Federal de Competencia Económica.

El caso es demostrativo de lo difícil que representa para una empresa pequeña doblegar a una gigante con perfil monopólico en el laberinto de las leyes mexicanas.

La firma que intentó la osadía, Comercio para el Desarrollo Mexicano, perdió en la aventura fallida de abrir una ruta para la llegada al país de cemento del exterior, en afán de equilibrar el precio interno, algo así como 5 millones de dólares entre costo del alquiler del navío, costo de la mercancía y multas a granel.

Arribado al puerto de Tampico en julio de 2004, el “Mary Nour” no pudo atracar durante su estancia de 11 largos meses en el país, ante un sinfín de obstáculos de Cementos Mexicanos.

El pretexto original hablaba de que los papeles no estaban en regla, dado que la firma importadora los había tramitado a nombre de otra denominada Maquinaria, Carros y Camiones.

Más adelante, Cemex alegaría que dada la intención del barco de atracar en un canal navegable para servir de bodega a futuros envíos, el largo de su eslora obstruía el paso de los barcos de la empresa hacia una terminal en los límites de Tamaulipas y Veracruz.

En el largo Vía Crucis, se multó a la empresa integrada por tres ex funcionarios de la firma con sede central en Monterrey, Ricardo Alessio, Luis Bonales y Ricardo Camacho, aliados a la compañía española Tradeland Commodities y la griega Sikro Holdings, por intentar atracar en un recinto habilitado; por eludir el pago del Impuesto al Valor Agregado; por estorbar el paso de barcos…

En la larga lista, por ejemplo, se le aplicó al Mary Nour una multa de 11 millones 276 mil pesos, “por intento de descarga”.

La primera estación se había ubicado en el rechazo de la empresa indonesa Semen Padang, filial de Semen Gresik, de venderle cemento a la importadora mexicana.

En aquel entonces Cementos Mexicanos era dueña de 25% de la firma.

Ante la negativa, la negociación se enfiló hacía la compañía japonesa Sumitomo, quien también se negaría a surtir el pedido.

La tercera opción fue Rusia.

Cargado el barco, llegarían los obstáculos legales frente a los cuales sería imposible la descarga.

La denuncia llegó a la Comisión Federal de Competencia, quien emitiría un Oficio de Presunta Responsabilidad contra Cemex, bajo la acusación de supuesta práctica monopólica absoluta, el pecado mayor previsto por la Ley Federal de Competencia.

Sin embargo, Cemex lograría de un juez de Monterrey un amparo, bajo el alegato de que el Oficio de Presunta Responsabilidad resultaba contrario a la Constitución, dado que cargaba los dados a su entorno, en un escenario en que la instancia antimonopólica hace el papel de ministerio público y juez.

El caso es que el alegato seria desestimado por una instancia superior, quien canceló en sentencia definitiva la protección de la ley, argumentando a su vez que no se puede otorgar amparos sin que se haya realizado previamente un acto de autoridad.

El escenario, pues, quedó listo para la última fase del proceso… que derivó en una multa insólita, se diría sólo para llenar el expediente.

La firma, pues, se quedó con sus pérdida; se quedó con su desprestigio; se quedó con su frustración…

En la cargada en su contra, se le llegó a acusar de que los contratos que exhibía para abastecer el cemento ruso que traía en las entrañas el “Mary Nour” eran falsos; que no se pagaron los aranceles correspondientes; que el cemento no se vendería más barato que el mexicano…

Por lo pronto, Cementos Mexicanos ya cuenta con un amparo para alargar un año más, al menos, la posibilidad de fijar una multa de sólo 10.2 millones. Quien les manda ponerse con Sansón a las patadas.

Balance general

Hasta hoy son seis las empresas que han levantado la mano para ubicarse en la fila de posibles compradores de la cadena de restaurantes de Wal Mart, colocada, sorpresivamente, en el escaparate.

Estamos hablando de los que llevan la razón social Vips, El Portón, Ragazzi y La Finca.

Los interesados son la Corporación Mexicana de Restaurantes de la familia Vargas; la principal franquiciataria del ramo en el país: Alsea, la cadena Gigante propietaria de los restaurantes Toks, y el grupo Sanborns, del magnate Carlos Slim Helú.

El principal eslabón de la cadena, Vips, tiene 364 sucursales en todo el país, con alcance a 68 ciudades y capacidad para 80 mil comensales.

Se consideraría que la decisión implica que la cadena Wal Mart se concentrará en su principal negocio, pendiente aún el resultado de una investigación que la coloca como presunta responsable de sobornos promovidos para garantizar su expansión. El recelo ha provocado que se frene ésta.

Multan a CMIC

La sorpresa la dio el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación al condenar a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción por publicar desplegados a favor del candidato priísta a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, durante la campaña de 2012.

Originalmente el Instituto Federal Electoral había soslayado el asunto, lo que motivó un recurso de inconformidad planteado por el PAN y el PRD.

De acuerdo con el l órgano, la aportación en espacie de la instancia empresarial es contraria a las reglas electorales.

Los desplegados fueron firmados por un supuesto Instituto de Capacitación de la Industria de la Construcción, aunque el dinero salió de las arcas de la CMIC.

La sanción financiera está por expedirse.

En la campaña de 2006, lo recordará usted, el Consejo Coordinador Empresarial financió spots y desplegados de odio contra el candidato de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, al que ubicaba como un peligro para México.



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