Comisión de Radio y TV: la fuerza de la industria
Viernes 26 de octubre de 2012
Es cierto que el éxito o fracaso de una reforma depende de diversos factores que no necesariamente están en manos de los legisladores, ya que éstos, por lo general, se apegan a la línea que se establece en la cúpula de sus partidos políticos y los acuerdos con otras fuerzas políticas. También juegan un papel importante el Poder Ejecutivo y las presiones o el cabildeo de organizaciones sociales o empresariales. Sin embargo, la elección de quienes representan a los partidos políticos en las comisiones, ya da una idea de las prioridades en su agenda y la fuerza de actores externos.
Veamos, por ahora, el caso de la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados. Está integrada por 29 legisladores, de los cuales 12 son del PRI, siete del PAN, cinco del PRD, dos del PVEM, y uno por cada uno de los siguientes partidos: Movimiento Ciudadano, del Trabajo y Nueva Alianza. La correlación de fuerzas es interesante, ya que en un escenario de acuerdo entre el PAN y partidos políticos de izquierda, el voto de la representante de Nueva Alianza, Cristina Olvera, sin ninguna experiencia o relación con la materia, puede ser determinante. No obstante, debe considerarse que cuando se trata de reformas, como la integral, participan otras comisiones y por lo tanto la proporcionalidad de fuerzas varía.
En la Comisión de Radio y Televisión, es indudable que las televisoras y los radiodifusores ganan. Mientras el PRI y el PVEM colocaron ahí a legisladores con largas trayectorias profesionales en el sector, con “mucho colmillo” y relaciones con los conglomerados mediáticos, los partidos políticos de izquierda enviaron a legisladores nuevos en el tema, con excepción de la exsubsecretaria de Comunicaciones de la SCT, Purificación Carpinteyro, y la secretaria de Comunicación y Propaganda del PRD, Verónica Beatriz Juárez Piña.
En efecto, uno de los casos más controvertidos ha sido el nombramiento de Federico González-Luna como presidente de la Comisión. Aunque este reconocido abogado siempre ha negado que fue redactor de la “ley Televisa”, la defendió con vehemencia y ha sido asesor de la CIRT. Un dato anecdótico. El primer debate que se hizo sobre esta contrarreforma fue en un programa de Denise Maerker en el canal 4, de Televisa, a principios de 2006. A favor del dictamen habló González-Luna y en contra quien esto escribe.
Un año después, la Suprema Corte resolvió que varios de los artículos de la “ley Televisa” eran inconstitucionales y los expulsó del orden jurídico. Vueltas que da la vida. El impulsor de una contrarreforma con vicios de inconstitucionalidad, ahora preside una Comisión estratégica para la necesaria actualización del marco jurídico de la radiodifusión, pero con una visión que difícilmente podría separarse de los intereses que lo colocaron en esa posición clave. La otra legisladora del PVEM. Ana Lilia Garza, trabajará de la mano con González-Luna, no sólo por pertenecer al mismo partido, sino por coincidir en la CIRT, donde se desempeñó, según su biografía, como subdirectora jurídica de esta representación empresarial.
A su vez, el PRI instaló ni más ni menos que al líder del sindicato blanco de Televisa, el SITATYR, Patricio Flores, y a otro exdirigente sindical, pero del STIRT, y con experiencia en medios, Román Alfredo Padilla, quien también fue expresidente municipal de Choix, en Sinaloa. Ambos sindicatos, históricamente, han representado los intereses de la industria en el Congreso.
Por si fuera poco, el PRI también dispuso que hubiese un radiodifusor en esa Comisión: Enrique Cárdenas, un ingeniero agrónomo zootecnista que ha sido exitoso en los medios y en la política. Además de legislador, es actualmente director de la Organización Radiofónica Tamaulipeca, con unas 10 emisoras en Ciudad Victoria y Ciudad Mante.
Es decir, el PRI buscó en esa Comisión una fuerte representación de la industria con sus asesores y sus trabajadores, matizando la “representación social”, con personalidades muy alejadas de los medios y de demandas como las del movimiento #YoSoy132, pero muy destacadas en otras disciplinas, como en el deporte, con Felipe “El Tibio” Muñoz, y en la medicina, con el doctor Leobardo Alcalá.
Por parte del PAN, su pieza fuerte es uno de los personajes destacados de la comunicación social en los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón: Maximiliano Cortázar. Por su biografía, por sus relaciones, es muy probable que se le vea alineado a la postura que asuman los representantes del PRI y del PVEM. Algo similar podría ocurrir, por razones obvias, con el expresidente del Consejo Coordinador Empresarial, Mario Sánchez Ruíz.
Otro dato interesante. En la misma Comisión estarán dos jóvenes sobresalientes, con posiciones ideológicas distintas: por Movimiento Ciudadano, Luisa María Alcalde, coordinadora del Movimiento de Regeneración Nacional Jóvenes y Estudiantes (Morenaje) y que se hiciera afamada en los spots de apoyo a Andrés Manuel López Obrador, y por el PRI, la comunicóloga Sue Ellen Bernal Bolnik, quien participó en una campaña denominada #YoSoy132… por EPN.
Justo esta semana, el movimiento #YoSoy132 emplazó a los coordinadores de las distintas bancadas en el Congreso para que expliquen cómo es que llegaron legisladores como los mencionados, más cercanos a determinados grupos, que a la sociedad. Sin embargo, sólo se presentaron a la cita diputados del PRD y Movimiento Ciudadano. A los que faltaron, ya se les hizo un nuevo exhorto.



