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Economía Informal | Macario Schettino

México y el mundo

Macario Schettino se dedica al análisis de la realidad, en particular la de México, desde una perspectiva multidisciplinaria: social, políti ...

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No sé si se ha dado usted cuenta, pero las cifras económicas en México son muy diferentes de lo que está pasando en el resto del mundo
Jueves 27 de septiembre de 2012

Hace unos días se publicó la información del índice global de actividad económica (IGAE) con un crecimiento, para el mes de julio de 4.7%. Es decir, casi 5% de crecimiento, pues, que no es poca cosa, y menos cuando el resto del mundo está muy lejos de esa cifra en este momento.

De hecho, tanto la actividad industrial como el IGAE, para el primer semestre del año, reflejan un crecimiento superior al 4%, y en el caso del segundo, ya prácticamente en 4.5%. Es sólo el primer semestre, y seguramente la cifra será diferente cuando las cuentas se cierren por allá de marzo de 2013, pero hoy podemos decir con certeza que México está creciendo en medio de un planeta que se ahoga en incertidumbre.

Ya sabe usted que Europa está en dificultades, y ahora les ha dado por grandes manifestaciones, que no entiendo bien para qué o en contra de quién son. Si el objetivo es que no se reduzca el gasto del gobierno, más que manifestaciones tendrían que conseguir quién financie esos gastos, que sus impuestos no cubren. Si intentan que esas manifestaciones convenzan a miles o millones de inversionistas de prestarles dinero que nunca van a pagar, pues no creo que sea el mejor camino. Así que no entiendo bien para qué se manifiestan.

En Brasil las cosas siguen complicadas. La industria de ese país no está creciendo, muy por el contrario, y como su gran comprador de bienes primarios, China, también tiene sus propios problemas, pues tampoco se ve cómo va Brasil a corregir su rumbo. Es claro que Argentina está peor, pero eso no es consuelo para los brasileños, sino amenaza. Si Argentina, por alguna razón, vuelve a entrar en una espiral inflacionaria, el acceso de Brasil a los mercados internacionales se va a complicar. Probablemente sin razón, pero para inversionistas que difícilmente profundizan en los temas, saber que en Sudamérica hay nuevamente dificultades no les aumenta la confianza en Brasil.

Y decíamos que China tiene sus dificultades económicas. Y no son menores. Creo que ahora sí ya todos los que siguen los datos económicos de ese país reconocen que hay problemas. Algunos ven una recuperación en 2013, pero parece más deseo que análisis. De hecho, hace unos días la empresa Lombard Street Research estimaba el crecimiento económico de China en 1.6%. Leyó usted bien, 1.6%, una décima parte del 12% al que nos tenían acostumbrados. En agosto, las importaciones de petróleo de China cayeron casi 13%, y regresan a niveles de la crisis del 2009.

Como ya hemos comentado acá, no hay forma de saber con certeza qué ocurre en China, pero el consenso es que sí hay una desaceleración que los debe tener ahora creciendo a un ritmo (anual) de entre 4 y 6%, y que esto no va a mejorar fácilmente. China ha invertido cantidades ingentes de recursos en obras que no van a producir: trenes, unidades habitacionales, puentes. Nada más en 2009 deben haber invertido el equivalente a un billón de dólares (de 12 ceros), en proyectos que no producen.

Lo comentaba en el blog Economía 2.0, todo indica que China ha entrado en el proceso de estabilización propio de su modelo de crecimiento basado en inversión. Lo que llamaba yo el “modo asiático de producción”.

Y frente a esas economías que en la primera década de este siglo eran las más importantes del mundo, los BRIC, y frente a Europa, México está creciendo bien. Y la razón, también ya acá se ha comentado, es la relación que tenemos con la industria estadounidense, que está creciendo aunque no lo parezca. En el primer semestre de este año, la industria vecina creció al 4.6%, en el rango de lo que la nuestra ha crecido. El problema allá es que sus servicios no crecen, y por eso su PIB tiene un crecimiento menor al 2%, mientras que el nuestro se acerca mucho al crecimiento de nuestra industria.

En cualquier caso, para agosto la industria de Estados Unidos mostró alguna debilidad, de forma que posiblemente acá también se perciba eso en agosto o septiembre. Sin embargo, debido a la revolución energética y a la transformación tecnológica (dos temas que ya hemos analizado acá), es de esperarse un crecimiento importante en la industria de Norteamérica, es decir, de México y de Estados Unidos.

Pero ahora parecería que el tema ya no es el crecimiento económico en sí mismo, sino los conflictos sociales asociados a las economías en problemas. Las manifestaciones europeas de las que hablábamos, o el caos aparente en China, en donde no sólo crece el ánimo antijaponés, sino que hay ya disturbios violentos, ataques a las inversiones japonesas, y boicot a los productos de ese país. En respuesta, Japón está reduciendo personal en las plantas que tiene en China, y poco a poco nos vamos moviendo por un terreno muy peligroso. Súmele el conflicto que ahora tiene Corea con Japón.

En este entorno de incertidumbre, crisis o de plano desorden social, la situación que vivimos en México no parece nada mala. Pero como usted sabe, es difícil que eso se reconozca. No importa, las cosas van bien, y posiblemente vayan aún mejor en poco tiempo. Usted aproveche las oportunidades.



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