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Itinerario Político | Ricardo Alemán

Éxito del #132: joder la vida a millones

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato. Ha trabaj ...

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A Televisa no le quitan ni un pelo; dañan a los que pagan impuestos.Aparece fantasma del dictador Chávez, tras plantón en televisora.
Domingo 29 de julio de 2012

Tienen razón los “ternuritas” del #YoSoy132 y los oportunistas que los acompañan. En efecto, su plantón frente a la empresa que —según algunas pancartas— “es un peligro para México”, fue todo un éxito.

Sí, fue un éxito el plantón de 24 horas frente a Televisa porque, irónicamente, consiguió joder la vida no de los directivos de la empresa —y menos desdoró su influencia mediática—, sino de millones de capitalinos que viven de su trabajo, a los que durante 24 horas fastidiaron dos días completos de actividad productiva, educación, atención médica, esparcimiento, deportes.

Fue un éxito el plantón frente a Televisa porque causó un daño irreparable a miles de empresas, oficinas, talleres, comercios y transportes, cuyos empleados perdieron horas valiosas, llegaron tarde a sus actividades, y vieron mermados sus ingresos.

Y fue un éxito porque se perdieron miles de horas de calidad de vida, de productividad, comercio, venta y atención médica y, por consecuencia, porque se perdieron horas preciosas propiedad de los ciudadanos; horas de esparcimiento y tranquilidad en casa, con los suyos.

Fue un éxito el plantón de los “ternuritas” frente a la televisora privada porque se confirmó que a nadie le importan los derechos ciudadanos de miles o millones de afectados. No le importan al #132 —y no se diga a los pillos y oportunistas del SME, del Francisco Villa, y vividores de Atenco, entre muchos otros profesionales de joder la vida ajena— y menos le importan al gobierno capitalino, el gobierno federal, y menos a los partidos y —en general— a los hombres del poder y la política. Lo que importa es la grosera lucha por el poder; el reparto de migajas del poder, para lo cual los “ternuritas no son más que un peón”. Y es que a pesar de la pesadilla vial que se generó en buena parte del Centro Histórico y colonias aledañas —y de que vimos una probadita de la moderna versión del plantón zócalo-Reforma— no apareció autoridad alguna capaz de velar por los derechos, las libertades y el tiempo de millones de ciudadanos afectados. El tiempo de los que trabajan a nadie le importa.

Y fue un éxito porque a pesar de que el gobierno de Marcelo Ebrard y los policías de Manuel Mondragón protegieron las instalaciones de Televisa y no los derechos de los ciudadanos, los cínicos voceros del #132 se aventaron la puntada de culpar a la policía por los bloqueos, el caos vial, la pesadilla causada a millones.

TELEVISA INTOCADA

Y el bloqueo a Televisa fue un éxito para los “ternuritas” y para la causa de AMLO —religión irracional a la que sirven— porque además de joder la vida a millones de ciudadanos, además de causar graves daños económicos —y claro, además de confirmar que el #132 es parte de los porros al servicio del movimiento chavista de AMLO—, lo cierto es que a la televisora no le causaron el menor daño. Y también fue un éxito porque confirmó que sigue vigente el pacto entre López Obrador y Televisión Azteca, a la que los “ternuritas” no tocaron ni con el pétalo de una rosa.

Como se sabe, el bloqueo y el plantón frente a Televisa se llevó a cabo dizque como sanción social a una empresa privada que habría sido responsable de imponer a Enrique Peña Nieto. ¿Y el narco, el lavado de dinero, el crimen a cuantos alcaldes, diputados, gobernadores impuso?

Sin embargo, los ingenuos “ternuritas” parten de la premisa equivocada de que los ciudadanos son imbéciles y que rigen su vida a partir de lo que ven en Televisa; no ven o no quieren ver que la mayoría de los votantes y seguidores de AMLO son, precisamente, el mayor mercado cautivo de Televisa. Es decir, que si esa televisora fuera capas de imponer a un candidato o presidente de la República; si la publicidad, las notas informativas fueran determinantes para el resultado electoral en las urnas, entonces el presidente habría sido, desde 2006, el señor Andrés Manuel López Obrador.

Peor aun si los “ternuritas” del #132 tienen dudas de que a los ejecutivos de Televisa les tiene sin cuidado que realicen plantones y bloqueos —como el que inicio la tarde del jueves a concluyó la noche del viernes—, valdría la pena que buscaran en la red el resultado de estudios serios sobre la imagen y el impacto que ha tenido el recurrente mensaje de odio lanzado contra Televisa por AMLO y por los bobos salvadores de la patria.

Y sin duda que el resultado los paralizaría, pero de vergüenza, porque confirmarían que no son más que un instrumento de golpeteo político; carne de mitin para fines políticos que no alcanzan a ver y menos entender.

Y es evidente que los “ternuritas” no quieren ver, no entienden o de plano la manipulación les bloqueó la razón como para darse cuenta de que con esos paros locos “no le quitan ni una pluma” al gallo de Televisa. Más todavía, ponen a prueba la capacidad de respuesta de una empresa que, con plantón o con bloqueo, no suspendió una sola de sus trasmisiones y tampoco fue exhibida como la maligna empresa a la que pretenden cobrar las facturas políticas de no apoyar abiertamente a AMLO. No entienden que le ayudan a Televisa a ser mejor frente a la adversidad del embate político electoral.

EL CHAVISMO QUE VIENE.

Pero lo peor es que “los ternuritas” no entienden que, con sus paros locos, en realidad desprestigian su movimiento, enojan a millones de ciudadanos a los que causan daños en sus actividades fundamentales —y en su bolsillo— y confirman que son carne de cañón de verdaderos tiburones de la protesta y del culto al chavismo, como el SME, Atenco, panchos villa, y jefes de partidistas como René Bejarano y Dolores Padierna —entre muchos otros—, que intentan insertar en México el culto a dictaduras como la de Hugo Chávez. ¿Y por qué culto al chavismo? Porque los ternuritas tampoco quieren ver —o el fanatismo no los deja— que la práctica de la presión callejera a los medios —mediante plantones y bloqueos— fue precisamente el camino seguido por los grupos de choque del dictador Venezolano, Hugo Chávez, para arrebatar libertades fundamentales a los venezolanos —como la libertad de expresión y de empresa— con las que sostiene su dictadura. Y es que los “ternuritas” cierran los ojos a una realidad grosera que —les guste o no— cada vez es más evidente y que en los días recientes apareció frente a sus ojos; que el llamado Movimiento Progresista, que encabeza AMLO y que apoyan el PRD, el PT y el Movimiento Ciudadano, camina en dirección a convertirse en una vulgar copia del chavismo que llevó a Chávez a instaurar una grosera dictadura en su país. Y si tienen dudas, pidan cuentas a René Bejarano y Dolores Padierna; a los jefes del PT y MC; Alberto Anaya y Dante Delgado. Pero claro, la honestidad valiente no es lo suyo. Pero de eso hablaremos en otro momento.



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