Peña Nieto, un cumpleaños político

Bajo reserva es elaborada con aportaciones de periodistas y colaboradores de EL UNIVERSAL previamente verificadas. ...
LA FIESTA de cumpleaños de Enrique Peña Nieto fue políticamente correcta. Al menos así la planteó el candidato que más votos obtuvo en la contienda electoral del primero de julio. El mexiquense se mantuvo alejado de los reflectores y dejó fuera del ágape a sus más cercanos colaboradores. El bajo perfil del festejo, nos dicen, fue porque el priísta decidió mantener la prudencia y una actitud política frente el escenario postelectoral. Peña Nieto celebró sus 46 años con sus hermanos Arturo, Cecilia y Verónica, su esposa, Angélica Rivera, y los seis hijos de ambos, comentó su vocero, David López. Todo en familia.
SIEMPRE hay buenos pretextos para viajar a Los Ángeles. El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, se dio su vueltecita por Estados Unidos, en medio del escándalo por el multimillonario gasto que hizo la Defensa Nacional para la compra de equipos de espionaje, encargados a un empresario multiusos y beneficiado por gobiernos del PAN. Don Alejandro acudió a la cumbre “Redes ilícitas: fuerzas en oposición”, organizada por Google, donde propuso desarrollar un software práctico para aumentar las posibilidades de frenar el crimen y la impunidad en México. Hay que aprovechar que 95 millones de mexicanos tienen teléfonos celulares, para que hagan sus denuncias. ¿Para eso fue a Los Ángeles?
EN LA RECTA final del sexenio del presidente Felipe Calderón, el gobierno de México hizo una lista de personalidades extranjeras para otorgarles la Orden del Águila Azteca. Un ex embajador de Estados Unidos en nuestro país y personaje muy ligado a cuestiones de inteligencia aparece en los primeros lugares del listado. Como representante diplomático de Washington, John Dimitri Negroponte tuvo un desempeño importante en la década de los 90, principalmente en asuntos de cooperación antinarcóticos y asuntos fronterizos. Si los vientos no cambian, en este mes saldrá el acuerdo para otorgarle la distinción, nos adelantan.
LOS PONE a temblar, en lugar de hacerlos reír. Cada vez que Andrés Manuel López Obrador hace una broma en las conferencias de prensa, su equipo de colaboradores se queda helado. Hay un acuerdo para evitar el sarcasmo, nos dicen, pero el tabasqueño no se puede contener. Durante su encuentro con periodistas, el candidato presidencial de las izquierdas dijo que los priístas tienen reuniones cada media hora para analizar la situación postelectoral y están consumiendo cientos de litros de café, porque andan muy nerviosos. Será muy complicado que AMLO deje de hacer chistes a costillas de sus rivales, nos comentan.
LAS EVIDENCIAS de una red de funcionarios públicos en Nuevo León —que utilizaron placas de circulación para que mafias del robo de autos pudieran colocar las unidades en el mercado lícito— quedaron sepultadas por decreto del cuestionado gobernador priísta Rodrigo Medina y por la investigación de su procurador, Adrián de la Garza. Es el clásico “aquí no pasa nada”, un carpetazo con los dichos de ambos y una historia poco convincente: miles de juegos de placas fueron vendidas como si se tratara de fierro viejo. Para ellos se trató de un caso para el ropavejero. ¿Y el tráfico de vehículos robados? ¿Y las extorsiones de las policías? En Nuevo León, simplemente no existen.


