Electores y ciudadanos idiotas

Nació en la ciudad de México en 1955 e inició en 1980 su carrera profesional como reportero del diario "A.M." de León Guanajuato. Ha trabaj ...
Más de Ricardo AlemánJueves 07 de junio de 2012
Ya nos hemos ocupado, en este espacio, de estupideces como la mal llamada “pluralidad informativa”, la mal entendida “democratización de los medios”, y el aberrante reclamo de que los debates presidenciales se difundan en cadena nacional; todos estandartes de los “ternuritas” del movimiento #YoSoy 132.
Sin embargo, en su más reciente “asamblea” —grosero ejercicio nada democrático y ejemplo del atrasado asambleísmo a mano alzada—, los “ternuritas” aprobaron otra de las “chabacanas ocurrencias” que suelen enarbolar en su simpático activismo a favor de un candidato presidencial y en contra de otro.
Resulta que luego de horas de sapiente deliberación —debate sin pizca de militancia—, llegaron a la conclusión de que el corazón de su titánica lucha no es contra una persona, y menos contra un partido. No, el “molino de viento” con el que se enfrentarán en las postrimerías del proceso electoral se llama “el candidato impuesto por los medios”. Aspirante que, aclaran, “representa el viejo régimen”.
Por eso las preguntas. ¿Entenderán a lo que se refieren cuando hablan del “candidato impuesto por los medios”? Y si entienden, vale repreguntar ¿eso es lo que han aprendido en sus costosas universidades?
Todos sabemos que el candidato al que se refieren se llama Enrique Peña Nieto. Y los “perversos medios” que —según los “ternuritas” lo han impuesto—, son “las televisoras”, en especial el malévolo imperio Azcárraga; Televisa. Pero vamos por partes.
¿Quién impuso a Peña Nieto como candidato al gobierno mexiquense; quién lo impuso como gobernador; como precandidato y luego candidato presidencial? ¿Y quién lo impondrá como presidente de los mexicanos, si es que gana el 1 de julio? En toda esa ruta, según los “ternuritas”, estaría la perversa influencia de las televisoras, Televisa en especial; además de la fea mano de Salinas, y otras perversiones más.
Si creemos esa “chabacana” versión de los “ternuritas”, entonces tenemos que concluir que, primero, los priístas mexiquenses, luego de todo el país, son una bola de idiotas; tarugos que no tienen nada que hacer en el otrora poderoso partido tricolor y que permiten que Televisa y el salinato los manipulen. ¿De verdad existe alguien capaz de que creer tal estupidez?
Lo curioso del asunto es que si los “ternuritas” creen esa alineación astral que habría logrado imponer a Peña Nieto como candidato presidencial —y que está a punto de imponerlo como presidente—, entonces también tenemos que creer que el mismo salinismo impuso como candidato presidencial de las izquierdas nada menos que a Andrés Manuel López Obrador, el alter ego del “ternuritas”. ¿Por qué?
Porque, conocedores como son del viejo régimen, los “ternuritas” saben bien que Salinas y su hermano Raúl crearon el Partido del Trabajo y que en calidad de “partido paraestatal” se lo escrituraron a Alberto Anaya, el más puro salinista. ¿Qué tal, eso también se los enseñaron en sus costosas universidades? Y también sabrán que, entre los más aventajados salinistas se encuentran Manuel Camacho, Marcelo Ebrard, Manuel Bartlett y muchos otros prohombres del viejo régimen y que hoy, igual que los “ternuritas”, pregonan asquito contra “el viejo régimen” y queman incienso a AMLO.
¿Habrán entendido, los “ternuritas”, la monstruosa manipulación de la que son objeto; la grosera impostura que pregonan? Y es que, si no se han dado cuenta, en realidad la bandera que enarbolan los “ternuritas” es la del regreso del viejo régimen, con Andrés Manuel López Obrador.
Pero acaso la más ofensiva, grosera e insultante conclusión a la que llevan su movimiento, es la que da título a la entrega de hoy del Itinerario Político. Es decir, que cuando hablan del “candidato impuesto por los medios”, o impuesto por Televisa, en realidad lo que proponen es que los ciudadanos y los potenciales electores son un montón de idiotas, incapaces de ver quién es quién en las elecciones; a los que manipula a placer la televisión. ¿De verdad eso es lo que creen?
Por si no lo saben, AMLO dice que “es moralmente imposible” el triunfo del PRI y pregona que si gana el PRI será porque “los electores fueron manipulados”. ¿De verdad eso han aprendido en sus universidades? Y si eso creen los “ternuritas”, la preocupación debe ser mayor. ¿Qué clase de ciudadanos están creando las universidades públicas y privadas? Al tiempo.
EN EL CAMINO
Se desmorona la “honestidad valiente”. El secretario de Energía de AMLO pide 6 millones de dólares. Su secretaria de Honestidad presume lujos como los de la hija del líder petrolero.


