Pega dos veces

El ex árbitro profesional conoce el comportamiento del futbolista dentro y fuera del campo de juego. Gusta de escribir de forma a
Más de Eduardo BrizioViernes 04 de mayo de 2012
Arrancó la gran fiesta del futbol mexicano con dos trepidantes partidos. En La Bella Airosa, las Águilas le caminaron por encima a los Tuzos, mientras que en el estadio Caliente de Tijuana, "lugar en donde inicia la patria", los Rayados dieron cuenta de los Xoloitzcuintles.
La verdad sea dicha, el factor Piojo Herrera ha trasformado a los de Coapa, de ser un equipo mediocre a uno agresivo y con mucha mejor actitud. Tal vez desde el punto de vista futbolístico, no se haya mejorado del todo, pero con los argumentos que ha mostrado, parece ser candidato a ceñirse la corona.
Todo parece indicar que de inicio se equivocó Efraín Flores, timonel pachuqueño, al poner en la alineación titular a Mauro Cejas, quien evidentemente no se encontraba al 100%.
Ya en el segundo tiempo, cuando los locales perdían al son de tres goles por cero, vinieron los cambios ordenados por "el consorte de la liendre", que terminaron por cederle la iniciativa al auto proclamado "equipo de México".
Le anularon un tanto al Pachuca, obtenido por conducto de Félix Borja, que los jilguerillos afirman "estuvo mal invalidado y que no hubo ni fuera de juego, mucho menos falta". Permítanme diferir, estimados lectores, previo al remate, existe un jalón flagrante de Félix sobre el brazo de Aquivaldo. Perfecto el señalamiento del asistente Marvin Torrentera. Está bien que la leyenda urbana balompédica señala que "los silbantes siempre ayudan al América"; pero en esta ocasión, la majestad de la justicia fue reivindicada.
Y en la ciudad fronteriza pudimos disfrutar de un excelente partido de futbol. Los Rayados de Monterrey se vieron dominadores, ante unos voluntariosos caninos que vendieron cara la derrota, pero fueron avasallados finalmente por un cuadro mucho más completo y versátil.
Aquí sí falló el arbitraje, cuando en el ocaso del encuentro le anularon un gol legítimo al Chupete Suazo por inexistente fuera de lugar, que hubiera significado el tres por cero, y por lo tanto, el último clavo en el ataúd tijuanense. Para acabarla de amolar, en la siguiente jugada, los Xolos lograron acortar en el marcador para hacerlo un poco más decoroso, pero que no refleja lo que realmente ocurrió en el terreno de juego.
Parece una misión imposible que Pachuca y Tijuana puedan remontar para los partidos de vuelta, pues el que pega primero... pega dos veces.


