La mejor Liga del mundo es blanca
Jueves 03 de mayo de 2012
Como se podrán imaginar, estoy muy contento, porque el Real Madrid ha recuperado el puesto al que nos tiene acostumbrados: en la cima del campeonato de mayor prestigio en el mundo.
Fueron tres largas temporadas y el Madrid no podía permitirse el lujo de estar más tiempo sin ganar la Liga española, ese campeonato que era mi obsesión.
Sí, como jugador del Real Madrid tenía dos obsesiones: la Liga y el título de máximo goleador. Sin menospreciar a ninguna de las otras competencias que estaban en juego, como la Copa del Rey, por supuesto, que tuve la oportunidad de ganar con el Atlético de Madrid y una más con los merengues; o la UEFA y, claro, la Champions.
Pero el más importante de todos los títulos era el de la regularidad de todo un año, porque ahí es donde los merecimientos son totales.
El mejor de España era considerado el mejor del mundo. Tuve la suerte, con el apoyo de todos mis compañeros, de ganar cinco ligas de forma consecutiva con los merengues y de conseguir cinco Pichichis, uno con el Atlético y cuatro más con el Real Madrid.
Todos los días me levantaba pensando en qué podía hacer para ganar la Liga y obtener el título de máximo goleador.
Ahora, en esta etapa como entrenador y aficionado a la vez, me gusta disfrutar de todo el futbol que puedo ver en el mundo, pero si estoy viviendo en Madrid es porque quiero seguir en el corazón del balompié mundial.
El Real Madrid ha tenido dos épocas doradas. La primera, como bien saben, con Gento, Puskas, Rial, Di Stéfano, etcétera. Se obtuvieron muchos títulos; en la segunda, tuve el gusto de contribuir, junto con todos mis compañeros, e igualmente se lograron muchos campeonatos. El año pasado, los merengues ganaron la Copa del Rey, ahora la Liga, y me encantaría que estuviéramos viviendo una tercera época dorada del Real Madrid, llena de títulos.
El partido contra el Athletic de Bilbao, como visitantes, estaba lleno de expectación y polémica, porque el Real Madrid no prestó el Santiago Bernabéu para celebrar la final de la Copa del Rey entre bilbaínos y culés, y por ello, los de casa no tenían el más mínimo interés de colaborar con el festejo blanco.
Por ello, fuera del terreno de juego el partido fue tenso. En la cancha, la superioridad del Real Madrid fue notoria. El 0-3 dice claramente que los merengues no querían esperar más para cantar el alirón.
Se pospuso la celebración para hoy, en el lugar clásico de las grandes celebraciones madridistas, que es en la Diosa de Cibeles, ubicada en el corazón simbólico deportivo de la “Casa Blanca”. Ahí estaremos, como un madridista más, como comentarista de Tele-Madrid y como integrante fiel de nuestra familia merengue.
Ya son 32 títulos de Liga los que se han conseguido, y me da mucho gusto saber la distancia que hay con el inmediato perseguidor, que es el Barcelona, con 21. No sé cuántas décadas pasarán para que nos alcancen.
Lo que sí sé es que estamos disfrutando haberle roto la racha de tres ligas consecutivas a los culés y tampoco les dimos oportunidad de igualar otra época dorada del Barcelona, como las que tuvo el Dream Team de Johan Cruyff, con cuatro ligas seguidas.
Espero que éste sea el inicio de una racha de títulos y campeonatos para el Real Madrid.
El “hubiera” no existe, pero si hubieran llegado a la final de la Champions —que se tuvo a modo— para vencer al Chelsea, hubiera estado verdaderamente feliz.
Habrá que esperar a la próxima temporada, ya que Mourinho ha confirmado que se queda para cumplir su contrato. La primera campaña ganó la Copa del Rey, la segunda ganó la Liga y esperamos que en la tercera pueda subir un escalón más.
Que así sea.
GUERRA APARTE
Es escandaloso el número de goles que han anotado tanto Cristiano Ronaldo como Messi. El que a falta de dos jornadas, el argentino tenga 46 tantos y el portugués, 44 (incluso con el lujo de haber fallado un penalti contra el Athletic de Bilbao, al estilo Panenka) habla del nivel de estas dos estrellas del futbol mundial.
Sólo espero que Ronaldo no eche de menos ese gol en la lucha por adueñarse del Pichichi de esta campaña y, por consiguiente, la Bota de Oro.
Ronaldo me rompió el récord de 38 goles la temporada pasada, cuando anotó 40, y me dio alegría que un madridista como él, lo lograra, pero en este 2012 necesita defender esa marca, porque así como va encarrerado Messi, está en riesgo.
Mi récord duró 21 años. Depende de CR7, porque el suyo le puede durar solamente uno.
¡Que te lo digo yo!



