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Telecomunicando | Irene Levy

Candidatos y su miedo a las telecomunicaciones



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Estamos ya a una semana de que termine la veda electoral, y todos esperamos que este tiempo haya servido a los candidatos que contienden por la Presidencia de la República para armar su estrategia, discursos y propuestascon los que seducirán el voto de la ciudadanía
Lunes 26 de marzo de 2012

Hasta el momento, ninguno de los candidatos ha planteado su agenda en el tema de las telecomunicaciones y la radiodifusión. De hecho, a las preguntas directas sobre el sector de algunos periodistas, han respondido con evasivas y lugares comunes como “estoy a favor de la competencia”; la cosa es que no hay manera de arrancarles una contestación directa. ¿Desconocimiento, miedo o censura? Las tres cosas. No cuestiono la evidente dificultad que tiene el entramado técnico y legal del sector, y desde luego está también el conflicto inminente de tocar intereses privados importantes, algunos de ellos asociados directamente con ciertos procesos electorales. Pero el sector no resistirá otro sexenio de perplejidad institucional y pasividad del Estado porque, ahora sí, el statu quo no conviene a nadie.

Así que, estimado lector, veremos qué tanto le huyen al tema los candidatos. En mi opinión, más allá de que tengan listas las respuestas a problemas específicos actuales del sector, tal como si se debe modificar el título de concesión de Telmex para que preste el servicio de televisión restringida, o si debería aprobarse la compra de Iusacell por Televisa, deben construir una visión, una plataforma que contemple los temas macro que envuelven al sector. Aquí sugiero algunos de ellos:

1. Diseño institucional. Desde dónde se definirán y cómo se operarán y ejecutarán las políticas públicas del sector. ¿Fortalecer, y cuánto, al órgano regulador —la Comisión Federal de Telecomunicaciones— o continuar con la doble ventanilla? La definición de este punto es medular para todos los demás temas.

2. Participación del Estado como operador. Este sexenio, el Estado regresó a ser un operador en el sector. La Comisión Federal de Electricidad presta servicios de provisión de capacidad a otros operadores; se inició la construcción del sistema satelital Mexsat que está a cargo del Estado; el organismo descentralizado Telecom Telégrafos solicitará una concesión para operar redes públicas de telecomunicaciones; se creó el Organismo Promotor de Medios Audiovisuales (OPMA) para prestar, desde Gobernación, el servicio de televisión abierta, como el canal 30. Es importante conocer la visión de los candidatos en cuanto al nivel de intervención estatal que buscarán en la operación del mercado de las telecomunicaciones.

3. Programas gubernamentales, tales como e-México y Habilidades Digitales para Todos. Es común que con cada sexenio haya un borrón y cuenta nueva en programas de gobierno, lo que no necesariamente es lo más eficaz pues con la pérdida de continuidad se dilapidan recursos, tiempo y eficiencia en el logro de los objetivos. Sin embargo, también se vale cuestionarlos. Así que será interesante conocer cuál será su estrategia para disminuir la brecha digital, dar cobertura a los lugares menos atendidos y para dotar de herramientas que permitan el uso inteligente de de la banda ancha.

4. Convergencia y competencia. La tecnología permite que todos presten todos los servicios, y aunque el apetito de los operadores es voraz, no existe una plataforma que proporcione las reglas de este nuevo juego de todos contra todos. ¿Cómo lograr terrenos parejos pero equitativos? ¿Es el sector naturalmente un mercado de oligopolios o se debe promover la inversión y entrada de nuevos competidores? ¿Aumentar o no la inversión extranjera en telecomunicaciones y radiodifusión? Nuestro régimen administrativo de permisos y concesiones constituye una verdadera barrera de entrada, es indispensable simplificar y evaluar la conveniencia de crear reglas asimétricas en diversos rubros para emparejar un terreno que nació con relieves muy marcados.

5. Insumos del sector. El espectro radioeléctrico y su administración, derechos de vía, infraestructura compartida, fibra obscura de CFE, sitios y antenas privadas, entre otras cuestiones. Los recursos están ahí, se debe orquestar una política integral de uso racional y eficiente.

6. Agenda digital. Los candidatos deberían definir al menos los ejes de su construcción e implementación. Es impensable una agenda digital sin el involucramiento de todos los actores: gobierno (federal, estatal y municipal), legisladores, industria, sociedad civil y academia.

7. Usuarios. La política de telecomunicaciones debe estar orientada a fortalecer a los consumidores. Hablar de mejorar la calidad y los precios de los servicios es otro lugar común, por eso es indispensable plantear los cómos. Hay que aumentar los derechos de los consumidores de la mano del establecimiento de medidas de prevención y corrección a las empresas que no cumplan con la ley. La doble ventanilla, así como el catálogo y monto de las sanciones vigentes son ridículos, los procedimientos de imposición son interminables.

8. Radiodifusión. Este es sin duda el tema más sensible, pero tienen que hablar de él aunque luego no cumplan nada de lo que prometen, llevamos varios sexenios en que aseguran mayor pluralidad mediática, y nada. Las cuestiones de radio y de televisión enmudecen al candidato más ducho. Convencidos de su dependencia mediática, el candidato calla en la entrevista y los presidentes han callado en la ejecución. Pero ahí están las necesidades y los que no callamos.

Señores candidatos, muchos ciudadanos pensamos que sus propuestas han sido, hasta ahora, por lo menos mediocres. Esto no es un juego, necesitamos escuchar congruencia y solidez en sus propuestas. No se vale decir cualquier cosa sobre el sector para salir del paso. No queremos declaraciones absurdas como la de Josefina Vázquez Mota, quien declaró la semana pasada que habría que dividir la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en dos dependencias: la de obras públicas y la secretaría de comunicaciones y telecomunicaciones. Tal cual. Si no pueden plantear propuestas serias sobre este sector, evidentemente no tendrán la valentía para administrarlo.

EN LA SOBREMESA

Si usted está preocupado porque no había escuchado del OPMA y del nuevo canal 30 antes del anuncio que hiciera el presidente Felipe Calderón la semana pasada, no se apure, tampoco al gobierno le ha importado informarle. Escriba en su explorador www.opma.gob.mx y podrá leer la leyenda: “sitio en construcción”. Así de fácil.



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